OpenAI encontró un micrófono envuelto en papel higiénico, ahora afronta un caso de espionaje que apunta a Arabia Saudí

OpenAI bajo la lupa tras la detención de un ingeniero saudí
El pasado 13 de octubre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la detención de Abdulrahman Alfozan, ingeniero saudí de 35 años que trabajaba en el equipo de producto de OpenAI desde julio de 2025. La medida se produjo tras una serie de hallazgos que apuntan a un posible caso de espionaje internacional, con la sospecha de que el “arma” no era una inteligencia artificial sino un micrófono oculto.
Descubrimiento del dispositivo
Un barrido de seguridad, realizado unos días antes de la detención, reveló la presencia de un dispositivo de grabación en el puerto USB de un televisor ubicado en una sala de reuniones ejecutivas. La cámara de seguridad de la zona captó a Alfozan, sin autorización para entrar a la sala, rondando la puerta y mirando a través del cristal la parte trasera del televisor donde estaba instalado el equipo. En una foto publicada por Reuters se aprecia claramente el micrófono envuelto en papel higiénico.
Un miembro del equipo de seguridad también encontró una bolsa personal, dejada por Alfozan en otra, que contenía un segundo dispositivo. El micrófono, aunque pequeño, estaba construido sobre una placa Seeed Studio XIAO ESP32‑S3 Sense, que cuesta unos 13 euros y se utiliza para prototipos. La placa dispone de un procesador de doble núcleo, Wi‑Fi, Bluetooth de bajo consumo, 8 MB de RAM, 8 MB de almacenamiento y una ranura para microSD. Además, incluye un micrófono integrado y permite la instalación de un sensor de cámara, lo que lo convierte en un equipo apto para grabaciones ocultas.
Según un experto en ciberseguridad que habló con Bloomberg, aunque el dispositivo es de uso amateur, su detección requiere un equipo que vigile el espectro radioeléctrico cercano. Si el Wi‑Fi está desactivado, la única forma de localizarlo es mediante un registro físico. OpenAI afirma que Alfozan había manipulado el equipo para evitar la detección, empleando un sistema avanzado de cifrado que le permitía transferir datos de audio sin dejar rastro.
Plan de expansión y colaboración con modelos de IA
OpenAI sostiene que Alfozan planeaba colocar más dispositivos en otras zonas sensibles de la empresa. La compañía también ha puesto a disposición de los investigadores del FBI sus modelos de IA más avanzados para ayudar a esclarecer el caso.
Vínculos con Arabia Saudí
El Departamento de Justicia señala que, entre el 24 y el 30 de septiembre, una cuenta en un chatbot asociada a la pareja de Alfozan realizó preguntas sobre cómo montar y cifrar un aparato de grabación continua. La mujer no ha sido acusada, ya que todo apunta a que fue Alfozan quien realizó la búsqueda, y también utilizó herramientas internas para preguntar por direcciones dentro del edificio de OpenAI.
La Fiscalía utilizó billetes de ida a Arabia Saudí, emitidos el 12 de octubre, que pertenecían a Alfozan, su esposa y otro familiar, como motivo para la denuncia y la captura por riesgo de fuga. Diferentes investigaciones de la prensa han vinculado a Alfozan con Mohamed bin Salmán, príncipe heredero saudí.
Según CNBC y The New York Times, en 2016 Alfozan y otros saudíes que trabajaban en Silicon Valley se reunieron con bin Salmán, quien les aconsejó seguir formándose en Estados Unidos antes de volver a su país. En el Financial Times se menciona que, en septiembre pasado, un grupo de influencers tecnológicos saudíes visitó San Francisco y fue Alfozan quien los recibió y les dio un recorrido por las oficinas de OpenAI. Además, el New York Times señala que Alfozan había dicho en un podcast árabe hace unas semanas que se encargaban de asesorar a organizaciones saudíes en materia tecnológica, entre las que se encuentra la agencia de seguros sociales del reino.
Reacciones y contexto político
La defensa de Alfozan destaca que la nacionalidad del acusado no debe ser un factor determinante, recordando que Estados Unidos ya había detenido a ciudadanos saudíes que trabajaban en grandes tecnológicas estadounidenses, como el caso de Ahmad Abouammo en Twitter.
La reacción política se ha centrado en la seguridad nacional y en la importancia de la IA como “superinteligencia”, según se ha señalado en declaraciones de líderes empresariales y políticos. Kash Patel, director del FBI, comentó que la innovación tecnológica de Estados Unidos es fundamental para su fortaleza económica, y el director de Inteligencia de Estados Unidos apuntó básicamente lo mismo.
Estado actual del caso
Hasta la fecha, no existe ningún documento público que conecte el micrófono con una instrucción, pago o contacto del Gobierno Saudí, ni se sabe si hay motivos personales, empresariales o estatales. Se espera una audiencia preliminar el 19 de octubre, donde se presentarán los argumentos de la defensa y los cargos adicionales que la Fiscalía pueda añadir.
Alfozan enfrenta una posible condena de cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares. La investigación continúa y el caso seguirá bajo la atención de las autoridades estadounidenses y de los medios internacionales.



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