La UE propone una compra colectiva de energía para reducir la volatilidad y la dependencia de combustibles fósiles

La Comisión Europea propone una compra colectiva de energía para hacer frente a la volatilidad del mercado y la dependencia de combustibles fósiles. La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, presentó la iniciativa ante el Parlamento Europeo, sugiriendo que los 27 Estados miembros unan su demanda y negocien contratos comunes de gas, petróleo, hidrógeno verde y minerales críticos.
Costes de la crisis energética
Según Von der Leyen, los europeos han pagado 100 000 millones de euros adicionales por los combustibles fósiles importados desde el inicio de la guerra de Irán. El precio del gas ha subido un 140 %, mientras que los carburantes también se han encarecido a pesar de la liberación de 100 millones de barriles de diésel y crudo por parte del G7. Este aumento ha inflado la factura energética sin aportar una “molécula adicional de energía”.
Una estrategia de compra en bloque
La propuesta de Von der Leyen se basa en el modelo utilizado en la crisis de 2022, cuando la UE conectó compradores y vendedores de gas para salir del paso. Ahora, la idea es centralizar la contratación y coordinar los esfuerzos del continente. Al negociar en bloque, se evitaría que cada país tenga que firmar 27 contratos distintos y se podría ejercer presión para conseguir mejores acuerdos en un mercado disparado.
Visión a medio y largo plazo
La presidenta ha dejado claro que la solución definitiva es la electrificación de la economía europea. Para Von der Leyen, solo atajando los problemas estructurales, como la dependencia energética, se podrá reducir la exposición a perturbaciones internacionales. A pesar de las medidas, las crisis pueden empeorar, ya que Europa enfrenta el invierno con las reservas gasísticas más bajas de su historia reciente.
Objetivos de autonomía estratégica
El plan busca reforzar la autonomía estratégica de la UE, especialmente a través de las renovables. A día de hoy, el continente sigue apoyándose en gas, petróleo y combustibles tradicionales. La meta es pasar del 23 % al 46 % de electrificación en 2040, lo que permitiría a las economías europeas ahorrar hasta 260 000 millones de euros anuales en compras energéticas a terceros.
En síntesis, la propuesta de Von der Leyen pretende consolidar la compra colectiva de energía como respuesta inmediata a la crisis, mientras se trabaja en una transición energética que garantice la soberanía y la sostenibilidad del continente.

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