El metro de San Francisco seguirá operando con disquetes de 3,5 pulgadas hasta 2034

El metro ligero de San Francisco sigue operando con disquetes de 3,5 pulgadas, un vestigio de la era de los 90 que se mantiene activo a pesar de la modernidad de la ciudad. El sistema, denominado Automatic Train Control System, fue introducido en 1998, el mismo año en que Apple retiró la disquetera de su iMac G3. Desde entonces, cada mañana los operarios cargan el software a mano, insertando los disquetes en las unidades centrales.
Este método, aunque arcaico, funciona con fiabilidad. Sin embargo, el soporte magnético corre el riesgo de perder datos y la escasez de programadores familiarizados con lenguajes de los años noventa complica su mantenimiento. Por eso, la autoridad de transportes de San Francisco, la SFMTA, ha iniciado un plan de modernización que comenzó en 2018 y se consolidó con un contrato de 212 millones de dólares firmado en 2024 con Hitachi Rail. El proyecto, valorado en 700 millones, tiene como objetivo sustituir por completo el sistema de gestión por disquetes.
Transición a la comunicación inalámbrica
La nueva arquitectura eliminará las disqueteras y adoptará un control de trenes basado en comunicaciones inalámbricas. Se emplearán señales Wi‑Fi y redes móviles para supervisar la posición exacta de cada vehículo. De este modo, la carga manual de datos desaparecerá tras más de tres décadas de funcionamiento.
Calendario de la modernización
La SFMTA planea iniciar las pruebas de la nueva tecnología en 2027 y comenzar la sustitución del sistema subterráneo a partir de 2028. Este hito marcará el adiós definitivo a los disquetes en las líneas subterráneas. Mientras tanto, las líneas que circulan a nivel de calle se modernizarán en su totalidad hasta 2034, fecha límite para la completa actualización de la red.
Impacto y retos futuros
El proyecto no solo moderniza la infraestructura, sino que también responde a la necesidad de contar con personal especializado en tecnologías actuales. A pesar de la fiabilidad del sistema antiguo, la dependencia de un soporte físico y de programadores de una generación pasada plantea riesgos operativos. Por ello, la transición a una solución inalámbrica se percibe como una medida esencial para garantizar la continuidad y la seguridad del servicio.
En síntesis, el metro ligero de San Francisco, símbolo de la innovación de la ciudad, se prepara para abandonar su legado de disquetes y adoptar una gestión moderna basada en la conectividad, con la modernización completa prevista para 2034.



¿Qué te ha parecido?
Deja el primer comentario y comparte tu experiencia o pregunta.