La UE impone un límite de 10.000 € a los pagos en efectivo a partir de 2027

La Unión Europea impondrá un nuevo límite de 10.000 euros para los pagos en efectivo a partir del 10 de julio de 2027. Esta medida, contenida en el reglamento 2024/1624, busca cerrar brechas que permitían el blanqueo de capitales a través de transacciones en efectivo.
El nuevo marco regulatorio
El reglamento, adoptado en mayo de 2024, es directamente aplicable en todos los Estados miembros, lo que significa que los gobiernos no necesitan aprobar leyes nacionales adicionales. El artículo 80 establece que cualquier persona que comercialice bienes o preste servicios solo podrá aceptar o realizar pagos en efectivo por un importe máximo de 10.000 euros, o su equivalente en otra moneda.
Los pagos vinculados cuentan conjuntamente. Si, por ejemplo, se compra un mueble de 14.000 euros y se entrega 7.000 euros en efectivo el lunes y 7.000 el viernes, las autoridades considerarán la operación como única y la tratarán como infracción.
El límite es un máximo. Los Estados miembros pueden fijar límites inferiores, previa consulta al Banco Central Europeo, y deben notificarlo a la Comisión en un plazo de tres meses desde su introducción. Los límites nacionales que ya estén por debajo de 10.000 euros siguen aplicándose.
Los pagos entre particulares en los que ninguna de las partes actúe como profesional no están sujetos a este límite. Tampoco se aplican a depósitos en efectivo superiores a 10.000 euros realizados en ventanillas bancarias, emisores de dinero electrónico o proveedores de servicios de pago.
Requisitos de identificación
Para las transacciones en efectivo de 3.000 euros o más, las empresas cubiertas por las normas antiblanqueo deben identificar al cliente. Este requisito reforzará la trazabilidad de los fondos y dificultará la utilización del efectivo para actividades ilícitas.
Impacto en España
España ya cuenta con una normativa más estricta que la propuesta europea. La Ley 11/2021, publicada en el BOE, establece que no se pueden realizar pagos de 1.000 euros o más en efectivo cuando una de las partes es empresario o profesional. El límite se eleva a 10.000 euros para los pagadores que no sean residentes fiscales en España y no actúen profesionalmente, como los turistas.
Los particulares que comercian entre sí, sin que haya ningún profesional que preste servicios o ofrezca bienes e inmuebles, no se enfrentan a ningún límite en España. Dado que el artículo 80 permite que continúen los límites nacionales más bajos, es probable que en el país no haya cambios legislativos.
Preparativos para las empresas
La norma entrará en vigor el 10 de julio de 2027. Empresas que manejan grandes sumas de efectivo, como concesionarios de automóviles, joyerías o servicios relacionados con la propiedad, deberán ajustar sus procesos de pago y cumplimiento en los próximos meses.
En países con límites de efectivo elevados o inexistentes, como Alemania o Austria, el cambio será más significativo. Los operadores deberán revisar sus procedimientos internos y capacitar a su personal para cumplir con el nuevo límite y los requisitos de identificación.
En resumen, la UE busca unificar y reforzar las normas sobre pagos en efectivo para combatir el blanqueo de capitales. España, con su normativa ya estricta, probablemente mantenga el status quo, mientras que otros Estados miembros deberán adaptar sus sistemas para cumplir con el nuevo límite de 10.000 euros a partir de 2027.

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