Descubren la edad de una tumba de 55 m con antenas en el desierto del Sáhara

En una llanura de grava del norte del Sáhara Occidental, a unos 600 metros de altura, se encuentra un montículo ovalado de piedra que da origen a dos hileras de losas orientadas al este. El lugar, tan seco e inhóspito que los pastores solo lo visitan cuando llueve intensamente, está junto al Wadi Lawash el Telli, el yacimiento con mayor concentración de arte rupestre prehistórico de la zona, con 1 143 rocas grabadas.
Desde el aire el monumento parece tener antenas, razón por la que se le conoce como “túmulo con antenas”. Durante años se sospechó que era antiguo, pero ahora se ha establecido su edad: entre 2 467 y 2 150 a. C. El hallazgo se realizó en abril de 2018, cuando un equipo de la Universidad de Girona y el Ministerio de Cultura saharaui abrió solo la mitad del túmulo de forma deliberada.
El cuerpo y los restos
Dentro del túmulo se halló a una única persona, de entre 25 y 35 años, con el cuerpo boca arriba sobre el suelo natural, sin fosa, con la cabeza apuntando al sur y las piernas flexionadas hacia el oeste. El cadáver llevaba un adorno de cuatro cuentas hechas de cáscara de huevo de avestruz.
Los análisis de datación iniciales, basados en colágeno, fracasaron. En 2025 se empleó una técnica de bioapatita, la fracción mineral del hueso, en dos muestras: una de húmero y otra de fémur. El resultado indicó que el esqueleto tiene entre 4 100 y 4 400 años.
Importancia del descubrimiento
Hasta ahora se suponía que las estructuras con antenas eran funerarias, pero nunca se había demostrado ni se conocía su edad. El único otro ejemplar excavado en la región, en el uadi Tasua, no aportó material arqueológico. Con el nuevo dato, se confirma que son tumbas y se sitúan cronológicamente dentro de la secuencia que Andoni Sáenz de Buruaga, de la Asociación Vasco‑Saharaui de la Evolución cultural, ha construido a partir de dataciones de radiocarbono en el sur de la región. Se ubican al final de la primera fase monumental, en el Neolítico final.
Construcción y dimensiones
El monumento está construido con losas de caliza local apiladas sin usar argamasa. Salvo las losas de la cubierta, el resto de piedras es moderadamente pequeña (menos de un metro). El equipo de investigación cree que un grupo pequeño de personas pudieron moverlas para hacer la estructura en poco tiempo y sin herramientas especiales.
El montículo mide 12,5 × 10 m y no supera los 3 m de altura. Las antenas empiezan algo separadas, pero a lo largo de su extensión se van acercando sin tocarse. Están orientadas a 102° respecto al norte.
Preguntas sin respuesta
Como solo se ha fechado una tumba y un esqueleto, no es posible establecer conclusiones definitivas. No se sabe ni qué pueblo la construyó ni por qué las antenas apuntan al este. Un estudio plantea que la orientación podría responder a consideraciones astronómicas, pero sigue sin confirmarse.
El Sáhara Occidental guarda abundantes monumentos de piedra, pero estudiarlos ha sido muy difícil por la falta de objetos, los huesos mal conservados y los conflictos bélicos. El primer monumento funerario de piedra de la región se excavó en 1902, sin hallar restos, y después, entre 1970 y 1974, la Universidad de La Laguna estudió 33 pero no los dató. La guerra de 1975 lo frenó casi todo, hasta que el alto el fuego de 1991 a 2020 permitió el regreso de equipos europeos. Desde entonces, proyectos como el de la Universidad de East Anglia excavaron túmulos cónicos con esqueletos articulados y pocos objetos.


¿Qué te ha parecido?
Deja el primer comentario y comparte tu experiencia o pregunta.