El Sindicato de Inquilinas anuncia concierto con Ticketmaster tras la huelga general

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ha anunciado un acto que tendrá lugar el 15 de noviembre en Vistalegre, cuatro días después de la huelga general del 11. El concierto, titulado Poder Sindical: El futuro es con vivienda, contará con la participación de artistas como Amaral, Biznaga, Métrika y Parquesvr.
Para adquirir las entradas, el sindicato ha puesto a disposición Ticketmaster, con un precio de 16,50 euros que incluye 1,50 euros de gastos de gestión. Además, se ofrece la posibilidad de pagar por un espacio en la simbólica Fila Cero, una donación sin entrada para la caja de resistencia que cubre multas por parar desahucios, entre otras opciones. La presencia de Ticketmaster como mediador de la venta ha generado críticas en las redes sociales del sindicato, aunque el precio se justifica por la cantidad de artistas y la logística del evento.
La omnipresencia de Ticketmaster en España
La influencia de Ticketmaster en el país se consolidó con la compra en abril de 2011 de la división de ticketing de Live Nation por Serviticket, la empresa detrás de ServiCaixa. En 2010, ServiCaixa había procesado más de 43 millones de entradas, convirtiéndose en la principal ticketera del país. La operación incluía un acuerdo para seguir vendiendo en los 8.100 cajeros del banco.
En la actualidad, Live Nation distribuyó 646 millones de entradas a través de sus sistemas en 2025, y Ticketmaster trabaja para 10.500 clientes en todo el mundo. En julio de este año, Live Nation España cerró una alianza de una década y prorrogable con el Riyadh Air Metropolitano y otros espacios de la Ciudad del Deporte.
Problemas legales en Estados Unidos
El 15 de abril, un jurado federal de Nueva York concluyó que Live Nation y Ticketmaster habían monopolizado de forma ilegal la venta de entradas y los grandes anfiteatros del país. El Departamento de Justicia había iniciado el proceso en 2024, solicitando la división de la empresa. El jurado calculó un sobrecoste de 1,72 dólares por entrada en 22 estados.
Como resultado, Live Nation quedó obligada a permitir que los grandes recintos pudieran optar por contratos no exclusivos y a limitar las tarifas de servicio a un tope del 15%. El litigio continúa y existe una petición para separar Ticketmaster y Live Nation, ya que se estima que la compañía controla el 86 % del mercado de conciertos estadounidense.
Estas decisiones legales han reforzado la posición de Ticketmaster como un coloso del sector, con una presencia que parece inevitable en cualquier evento de gran escala.
En el contexto del acto del Sindicato de Inquilinas, la colaboración con Ticketmaster ha sido percibida como un contraste entre una agrupación de tintes anticapitalistas y una marca que ha sido declarada monopolio ilegal por un jurado de Nueva York. A pesar de las críticas, el sindicato ha mantenido la línea de que la venta a través de Ticketmaster es una opción necesaria para garantizar la logística y la seguridad del evento.

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