SMILE, la misión ESA-China, captura la primera imagen completa del anillo auroral terrestre

La misión SMILE, fruto de la colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y China, ha revelado la primera imagen completa del anillo auroral terrestre. Publicada en julio de 2026, la fotografía muestra un aro blanco arremolinado que rodea ambos polos magnéticos, una vista que ningún proyecto anterior había logrado capturar en su totalidad.
Un logro histórico
Hace casi veinte años, la última vez que se obtuvo una imagen completa fue con la nave Polar de la NASA, que contaba con una cámara ultravioleta similar a la de SMILE. Sin embargo, SMILE supera a Polar al observar el anillo auroral durante 45 horas consecutivas y al registrar simultáneamente imágenes en ultravioleta lejano y rayos X. Esta capacidad la convierte en una herramienta mucho más exhaustiva para estudiar la interacción entre el viento solar y la magnetosfera.
El funcionamiento de la aurora
El viento solar, compuesto por partículas cargadas eléctricamente, provoca auroras cuando interactúa con las moléculas de la atmósfera terrestre. Esta interacción, además de producir espectáculos luminosos, puede afectar a la infraestructura de telecomunicaciones. La magnetosfera actúa como un escudo que protege al planeta, canalizando parte de los iones solares hacia los polos, donde se forman las auroras.
Instrumentos clave de SMILE
El instrumento principal, el UVI (cámara ultravioleta), está cegado a la luz visible para evitar interferencias y captar únicamente la radiación UV. Dado que el oxígeno molecular absorbe la UV que emite la Tierra, el planeta aparece como una esfera de azul pálido sin océanos ni continentes. En contraste, las auroras, que emiten desde capas altas con menor concentración de oxígeno, se ven en todo su esplendor, incluso en el lado iluminado del planeta.
Además del UVI, SMILE dispone de la cámara SXI (rayos X) para estudiar la frontera entre el viento solar y la magnetosfera, conocida como magnetopausa. También incluye un magnetómetro (MAG) y un analizador de iones ligeros (LIA), que permiten un análisis más profundo de la interacción solar‑terrestre.
Perspectivas de investigación
La misión está programada para durar al menos tres años. Se espera que, durante ese periodo, SMILE capte alrededor de 300 auroras. Cada evento será un resultado clave para comprender la dinámica entre la magnetosfera y el viento solar, lo que podría mejorar la protección de la infraestructura terrestre contra tormentas solares.
En síntesis, SMILE ha abierto una ventana inédita al anillo auroral completo, ofreciendo datos valiosos que podrían transformar nuestra comprensión de los fenómenos solares y su impacto en la Tierra.


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