Reino Unido será solo el primero: España levanta un coloso naval en Galicia

En un contexto geopolítico marcado por el rearme, esta megafactoría convierte a Navantia en un socio estratégico de primer nivel dentro del mercado internacional de defensa.

La imagen actual no tiene texto alternativo. El nombre del archivo es: TECNOPUNTA-21.png

España se prepara para brillar en la élite naval mundial

Aunque España todavía no cuenta con cazas F-35, muy pronto podrá presumir de otro motivo de orgullo: la fragata Bonifaz, la primera de la clase F110. Su botadura en los astilleros de Navantia en Ferrol marca un antes y un después en la industria naval española.

Pero esto es solo el comienzo. Navantia acaba de recibir un encargo histórico que la coloca en el escaparate internacional: el Reino Unido le ha confiado la construcción de su próxima fragata. Detrás de este contrato hay un ambicioso plan: situar a España en la élite del sector de defensa.

La mayor inversión naval de un siglo

En Ferrol, Navantia está impulsando la mayor inversión en un astillero español en los últimos cien años: la Fábrica Digital de Bloques (FDB). Este proyecto, pensado para colocar la construcción naval militar a la vanguardia tecnológica mundial, es una revolución industrial en sí misma.

Con un presupuesto de 110 millones de euros, la nueva planta ocupará 45.000 metros cuadrados, con 500 metros de longitud y 90 metros de ancho. Esto permitirá duplicar la capacidad productiva del astillero gallego y avanzar hacia el modelo de Astillero 4.0, donde la automatización, la inteligencia artificial y la robotización marcarán el futuro de la construcción naval.

Este proyecto no solo fortalecerá la industria española, sino que pondrá a Galicia y a Navantia en el mapa como referentes globales en tecnología militar.

Un hito industrial con fecha marcada en el calendario

La inauguración de la Fábrica Digital de Bloques (FDB) está prevista para el primer trimestre de 2026. El proyecto arrancó en marzo de 2024 y desde entonces ha incorporado tecnologías de última generación, incluido un gemelo digital que permite monitorizar en tiempo real el avance de las obras, controlar desviaciones de costes y anticipar posibles incidencias antes de que se produzcan.

Capacidad productiva sin precedentes

Esta factoría abrirá un nuevo capítulo en la construcción naval española. En apenas un año, Navantia podrá fabricar bloques equivalentes a un portaaeronaves como el Juan Carlos I, dos fragatas F-110, cuatro corbetas europeas EPC, cuatro Buques de Acción Marítima (BAM) o hasta dos Buques de Aprovisionamiento en Combate (BAC). Además, seguirá produciendo buques de apoyo logístico como los FSS para la Royal Navy.

En cifras prácticas, la planta permitirá trabajar simultáneamente en los bloques de dos fragatas, alcanzando una cadencia de producción de una sección cada diez días, lo que supone unas 26 secciones al año. Este ritmo reducirá los plazos de construcción en un 20-25%.

En el caso de la fragata F-110, cerca del 85% de la estructura de cada unidad se fabricará íntegramente en la FDB, mientras que los bloques singulares —como el domo del sonar o el mástil multimisión— seguirán realizándose en los talleres tradicionales. Este esquema permitirá a Navantia atender al mismo tiempo los compromisos con la Armada española y afrontar contratos internacionales, reforzando su papel estratégico en un contexto global marcado por el rearme, donde las armadas buscan disponer de sus buques en el menor tiempo posible.

Automatización, inteligencia artificial y robótica al servicio de la construcción naval

La Fábrica Digital de Bloques (FDB) ha sido diseñada con un esquema de trabajo altamente optimizado, dividido en tres grandes áreas: aceros, prearmamento y volteo.

En el área de aceros se instalarán avanzadas líneas robotizadas de soldadura, equipadas con tecnología láser híbrida, que garantizarán una precisión excepcional y una robustez estructural superior.

Durante la fase de prearmamento, los subbloques se trasladarán de forma autónoma mediante vehículos no tripulados equipados con sensores IoT. Además, robots especializados en soldadura, manipulación y paletización trabajarán de forma colaborativa con los operarios, creando un entorno donde la automatización, la inteligencia artificial y la robótica se integran para maximizar la eficiencia y la calidad en la construcción naval.

Innovación en el proceso de ensamblaje

En la zona de volteo, los bloques se ensamblarán junto a subcomponentes previamente fabricados dentro de un sistema automatizado diseñado para combinar rapidez, flexibilidad y máxima fiabilidad.

Todo el proceso estará respaldado por un avanzado sistema de trazabilidad digital: cada pieza contará con información asociada a su gemelo digital. Esto permitirá ajustar automáticamente las fases de producción y detectar cualquier desviación en tiempo real gracias a cámaras inteligentes conectadas a modelos 3D. Así, la Fábrica Digital de Bloques no solo optimiza la fabricación, sino que redefine los estándares de precisión y control en la construcción naval.

El Centro de Innovación y Robótica: el corazón tecnológico de Navantia

La transformación digital de Navantia va mucho más allá de la nueva planta. El Centro de Innovación y Robótica (CIR), conectado directamente a la Fábrica Digital de Bloques, se ha convertido en el núcleo tecnológico donde se prueban y validan las últimas innovaciones en automatización, inspección automática, soldadura avanzada y control dimensional.

El CIR no solo desarrolla soluciones para la producción inmediata, sino que también funciona como un espacio de formación y transferencia de conocimiento, asegurando que los avances se incorporen rápidamente a los procesos productivos. Con colaboraciones estratégicas con la Universidad de la Coruña y consultoras especializadas, este ecosistema sitúa al astillero de Ferrol en la vanguardia de la innovación naval.

Impacto laboral positivo

A pesar del alto nivel de automatización, Navantia garantiza que la fábrica no supondrá una reducción de plantilla. De hecho, mantendrá entre 270 y 400 trabajadores por turno, incluyendo empleados directos y personal de empresas auxiliares.

En cada turno operarán entre 300 y 325 personas, demostrando que la robotización está pensada como una herramienta de apoyo al talento humano y no como su sustituto. Esta combinación de trabajo manual especializado y sistemas inteligentes permitirá mantener la flexibilidad necesaria para atender las demandas específicas de cada programa naval.

Un referente mundial en construcción naval militar

Una vez finalizada, la Fábrica Digital de Bloques (FDB) de Ferrol no tendrá comparación en el mundo de la construcción naval militar. El único referente similar es el astillero alemán Meyer Werft, especializado en cruceros de lujo y con más de quince años de experiencia aplicando sistemas automatizados.

Navantia, sin embargo, marcará un hito: será la primera empresa en trasladar esta lógica industrial a la construcción de buques de guerra. Según la compañía, esto permitirá ofrecer un producto más competitivo, sostenible y de calidad superior, en un sector donde la rapidez de entrega es un requisito estratégico.

Además, la FDB contempla incluso la posibilidad de producir bloques para otros astilleros internacionales, reforzando el papel de Navantia como un actor clave en la cadena global de suministro naval y consolidando a España como referente en innovación naval militar.

Una nueva era para la ría de Ferrol

Con este ambicioso proyecto, Navantia aspira a convertir a Ferrol en un polo de referencia mundial para la construcción naval militar, fusionando tradición y modernidad en un desarrollo que marcará un antes y un después en la historia industrial de España.

Como destacaba Rafael Morgade, responsable de Transformación Digital de la compañía, se trata de una verdadera “nueva era” en la que el astillero gallego pasará de un crecimiento desordenado acumulado durante un siglo a un modelo concentrado, eficiente y tecnológicamente avanzado.

En un contexto geopolítico marcado por el rearme, la Fábrica Digital de Bloques no solo reforzará las capacidades de la Armada española, sino que situará a Navantia como un socio industrial de élite en el competitivo mercado internacional de la defensa.

Imagen | Armada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *