El gobierno de Estados Unidos ha logrado decomisar 15.000 millones de dólares en Bitcoin relacionados con una de las estafas más grandes de la historia de las criptomonedas. El fraude, conocido como la “matanza de cerdos”, operaba desde Camboya y afectó a miles de inversores alrededor del mundo.

EEUU incauta 15.000 millones en bitcoin de la mayor criptoestafa de la historia
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) ha dado un golpe histórico al confiscar 15.000 millones de dólares en bitcoin, pertenecientes a Chen Zhi, un supuesto estafador que dirigía una gigantesca operación de fraude internacional en criptomonedas. La estafa es conocida como la “matanza del cerdo” o “pig butchering”, un nombre que describe perfectamente cómo funcionan estos fraudes.
¿Qué es la “matanza del cerdo”?
Este tipo de estafa sigue un patrón que engancha a las víctimas durante semanas, e incluso meses:
- Búsqueda y contacto: los estafadores localizan a sus víctimas —los llamados “cerdos”— a través de redes sociales, apps de citas o mensajes directos, usando perfiles falsos y atractivos.
- Engorde (construcción de confianza): se gana la confianza de la víctima con una relación personal o incluso romántica, mostrando éxito y conocimiento en inversiones “secretas”.
- Pequeñas ganancias iniciales: la víctima realiza una inversión mínima y se le permite retirar una pequeña ganancia, reforzando la ilusión de que todo es seguro.
- Inversión mayor: animada por los resultados iniciales, la víctima invierte sumas mucho mayores, llegando a vaciar sus ahorros o pedir préstamos.
- La matanza: cuando el estafador considera que ya se ha sacado todo lo posible, bloquea las cuentas y corta el acceso a los fondos.
- Desaparición: el estafador corta toda comunicación y la plataforma desaparece, dejando a la víctima sin dinero y con el fraude totalmente consumado.
Una operación multinacional
Chen Zhi, de 38 años y también conocido como Vincent, era fundador y presidente de Prince Holding Group, con sede en Camboya. Según los fiscales, la compañía operaba en más de 30 países, creciendo en secreto hasta convertirse en “una de las mayores organizaciones criminales transnacionales de Asia”.
La empresa se presentaba como un negocio legítimo de desarrollo inmobiliario y servicios financieros, pero en realidad coordinaba una red masiva de estafas online.
Víctimas altamente educadas
Sorprendentemente, este tipo de estafa no discrimina por nivel educativo. Según Grace Yuen, de Gaso, cerca del 80% de las víctimas tienen títulos universitarios, y muchas poseen máster o doctorado. Entre ellos hay desde enfermeras y abogados hasta informáticos e ingenieros. La edad de las víctimas suele oscilar entre los 24 y finales de los 40, aunque también hay casos de personas mayores.
Trabajo forzoso y control masivo
Las investigaciones revelan que Prince Group operaba al menos 10 complejos en Camboya, donde cientos de personas eran obligadas a trabajar bajo amenaza de violencia, gestionando cuentas de redes sociales y ejecutando la estafa en todo el mundo. Algunas instalaciones contaban con 1.250 teléfonos móviles controlando 76.000 cuentas.
Sobornos y blanqueo de dinero
Chen Zhi y su red habrían sobornado a funcionarios públicos en varios países para proteger sus operaciones. El dinero robado se blanqueó mediante plataformas de apuestas online, minería de criptomonedas, y se gastó en jets privados, yates y obras de arte.
Chen Zhi, prófugo y con riesgo de 40 años de cárcel
El Departamento del Tesoro de EEUU se ha sumado a la acusación, imponiendo sanciones contra Chen Zhi y más de 100 personas y entidades asociadas. Zhi, de origen chino, sigue a la fuga y se enfrenta a hasta 40 años de cárcel si es capturado y declarado culpable.
Con esta incautación histórica, el DoJ marca un precedente en la lucha contra el fraude en criptomonedas, mostrando que ni los estafadores mejor organizados ni las operaciones transnacionales están fuera del alcance de la justicia.
Imagen | Kanchanara