
2025 es oficialmente el Año del Ninja.
Tras el éxito de Shinobi: Art of Vengeance, Ninja Gaiden 2 Black y Ninja Gaiden: Ragebound, llega el título más esperado por los fans de la acción: Ninja Gaiden 4, ya disponible para PS5, Xbox Series X|S, Game Pass y PC a través de Steam.
Desarrollado por PlatinumGames y editado por Xbox Game Studios, este nuevo capítulo marca el regreso de una de las sagas más icónicas del género hack and slash. Además, Team Ninja, estudio responsable de la franquicia original, ha colaborado estrechamente en su desarrollo, garantizando que la esencia clásica de la saga siga viva.
Un nuevo héroe, una nueva maldición
Después de 13 años de espera, Ninja Gaiden 4 continúa la historia directamente tras los eventos de Ninja Gaiden 3. La acción se traslada a un Tokio oscuro y devastado, bajo los efectos de una maldición ancestral que amenaza con consumirlo todo.
El nuevo protagonista, Yakumo, pertenece al Clan del Cuervo y destaca por su dominio de las artes ninja y su poderosa Bloodraven Form, una habilidad que le permite manipular la sangre para transformar sus armas y desatar ataques devastadores contra sus enemigos.
El regreso del legendario Ryu Hayabusa
Aunque Yakumo toma el relevo, Ryu Hayabusa sigue siendo pieza clave en la historia. El legendario ninja regresa como personaje jugable, con un conjunto de habilidades actualizado pero fiel a su estilo inconfundible. Su presencia garantiza una conexión directa con la tradición y el legado que convirtieron a Ninja Gaiden en una saga legendaria.
Ninja Gaiden 4 promete acción pura, combates intensos y una narrativa cargada de oscuridad, honor y redención.
Ninja Gaiden 4: acción sin concesiones y combate en estado puro
Ninja Gaiden 4 no da tregua. El nuevo protagonista, Yakumo, inicia su aventura con un repertorio limitado de movimientos y técnicas, pero a medida que avanza, irá desbloqueando habilidades más complejas y devastadoras.
El diseño del combate es gradual y estratégico, permitiendo a los jugadores adaptarse y dominar cada nueva técnica a su ritmo.
La clave del sistema está en la Bloodraven Form, una transformación que altera los comandos ofensivos y defensivos, cambiando por completo la dinámica del combate. PlatinumGames asegura que este sistema combina accesibilidad y profundidad, ofreciendo una experiencia fluida para principiantes y un reto exigente para los más experimentados.
Entre batallas: descanso y mejora
Fuera del combate, los jugadores podrán encontrar santuarios y estatuas, auténticos oasis donde:
- Aprender nuevas habilidades.
- Mejorar técnicas ya dominadas.
- Completar misiones opcionales.
- Reponer objetos y prepararse para el siguiente enfrentamiento.
Estos puntos de descanso aportan ritmo y estrategia a una aventura marcada por la intensidad.
Dificultad clásica, accesibilidad moderna
La saga Ninja Gaiden siempre ha sido sinónimo de desafío extremo, y esta entrega no se aleja de esa tradición. Los enemigos están diseñados para poner al límite al jugador, pero nunca de forma injusta.
PlatinumGames ha ajustado cuidadosamente el equilibrio entre dureza y recompensa, añadiendo además niveles de dificultad personalizables y opciones que permiten ajustar la experiencia.
Quienes busquen el desafío definitivo deberán completar la campaña para desbloquear el mítico modo Master Ninja, reservado solo para los más diestros.

Ninja Gaiden 4 ya disponible: acción sin concesiones y un homenaje al legado de Itagaki
2025 es el Año del Ninja. Después de Shinobi: Art of Vengeance, Ninja Gaiden 2 Black y Ninja Gaiden: Ragebound, llega el que muchos esperaban como el plato fuerte: Ninja Gaiden 4, disponible desde hoy para PS5, Xbox Series, Game Pass y PC (Steam).
El título, editado por Xbox Game Studios, ha sido desarrollado por PlatinumGames con la colaboración de Team Ninja, marcando el regreso triunfal de una saga legendaria después de 13 años de ausencia.
Un nuevo héroe: Yakumo, el Cuervo de Sangre
Ninja Gaiden 4 continúa los eventos de Ninja Gaiden 3 y nos transporta a un Tokio oscuro, asolado por una maldición ancestral.
El nuevo protagonista, Yakumo, pertenece al Clan del Cuervo y domina una técnica única: la Bloodraven Form, con la que canaliza la sangre para transformar sus armas y desatar un poder devastador.
Aunque el foco recae sobre Yakumo, Ryu Hayabusa sigue presente. El mítico ninja regresa como personaje jugable, con un conjunto de habilidades rediseñado que rinde tributo a su legado sin perder su esencia clásica.
Combate sin concesiones
La acción de Ninja Gaiden 4 no da respiro. Yakumo inicia con un repertorio básico de movimientos, pero con cada batalla desbloquea nuevas habilidades, ampliando las posibilidades del combate.
La incorporación progresiva de técnicas permite dominar poco a poco un sistema tan accesible como profundo, marca de la casa de PlatinumGames.
Durante las fases de exploración, los jugadores podrán descansar en santuarios o estatuas, donde podrán:
- Aprender y mejorar habilidades.
- Completar misiones opcionales.
- Reponer suministros antes del próximo combate.
El juego mantiene la dureza característica de la saga: los enemigos están diseñados para castigar cada error, pero con un equilibrio justo que premia la precisión y la estrategia.
Además, los niveles de dificultad ajustables permiten disfrutar tanto a los recién llegados como a los veteranos que buscan el desafío definitivo: el modo Master Ninja, que se desbloquea al completar la campaña.
El legado de Tomonobu Itagaki
Hablar de Ninja Gaiden es hablar de Tomonobu Itagaki, el creador que rescató la saga del olvido con Ninja Gaiden (2004), reinventando la acción moderna en consolas.
Su estilo —velocidad, precisión y brutalidad elegante— sigue impregnando cada golpe del juego, incluso en esta nueva entrega desarrollada sin su dirección directa.
Lamentablemente, Itagaki nos dejó hace pocos días, pero su espíritu sigue vivo en Ninja Gaiden 4.
Su visión no solo devolvió la saga a la vida, sino que marcó una generación de jugadores y desarrolladores que aún hoy intentan alcanzar su nivel de excelencia.
Ninja Gaiden 4 no solo es el regreso de una franquicia mítica: es también un tributo al legado de un maestro del videojuego japonés.