Por primera vez en muchos meses, España afronta un acontecimiento que parecía olvidado: lluvia de verdad

Y pese a lo certero de los modelos, no las tenemos todas con nosotros

La imagen actual no tiene texto alternativo. El nombre del archivo es: TECNOPUNTA-471.png

La lluvia vuelve a asomar en España: qué esperar de este cambio de tiempo según la AEMET

Después de semanas de cielos despejados y temperaturas anómalamente altas, una pizca de esperanza asomó en los modelos meteorológicos. En los últimos días, las principales predicciones coincidían en algo poco habitual: la interacción entre una vaguada profunda y una baja subtropical que podría generar un frente activo.

Traducido al lenguaje cotidiano: por primera vez en mucho tiempo, podría llover de verdad en España. Nada de Danas pasajeras ni tormentas veraniegas, sino lluvia continua y generalizada.

Mucha cautela: el otoño sigue siendo impredecible

El entusiasmo inicial, sin embargo, se ha topado con la realidad. Lo que parecía una tendencia sólida no era más que un puñado de salidas deterministas. Y como bien saben los meteorólogos, el otoño es una de las estaciones más difíciles de modelar.

Eso no quiere decir que no vaya a llover —porque sí lo hará—, pero las dudas son enormes. La atmósfera está moviéndose con lentitud, aunque poco a poco el panorama empieza a tomar forma.

Qué dice la AEMET sobre las lluvias

Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), de lunes a miércoles las precipitaciones se concentrarán en el noroeste peninsular, especialmente en Galicia, donde podrían ser persistentes e intensas.

El jueves la situación se volverá más “democrática”: la lluvia llegará a gran parte del norte, el centro y los Pirineos, con rachas de viento fuertes en algunas zonas.

No obstante, la lluvia más destacada en el centro peninsular no se espera hasta el viernes, cuando el frente alcanzará la Meseta.

Más allá del viernes: incertidumbre y vaivén térmico

A partir del fin de semana, la previsión se vuelve más difusa. Todo apunta a que lloverá algo en el interior, el sur y Baleares, acompañando una leve bajada de temperaturas, seguida de un nuevo repunte térmico.

El balance final será positivo —cualquier lluvia lo es en este contexto—, pero las temperaturas seguirán por encima de lo normal para esta época del año.

El otoño, clave para los embalses

Aunque las lluvias alivien la situación, los expertos advierten que estas escaramuzas meteorológicas no son suficientes. Muchos climatólogos ya ponen sus esperanzas en diciembre, cuando podría llegar un cambio más sostenido.

Actualmente, los embalses españoles presentan niveles mejores que los del año pasado y superiores a la media de la última década. Pero este “colchón hídrico” no durará siempre.

Como recordaba la meteoróloga Yurima Celdrán, “el otoño suele registrar mayores acumulados que el invierno en el conjunto de nuestro país”. Si se pierde ese aporte, afrontaremos la próxima sequía en clara desventaja.

En resumen: las lluvias llegan, pero aún no son el milagro que muchos esperaban. La vista ya está puesta en diciembre, con la esperanza de que el invierno traiga algo más que promesas.

Imagen | ECMWF

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *