Europa ha decidido tomar cartas en el asunto para mantenerse relevante en la carrera espacial frente a los gigantes estadounidenses y chinos. La estrategia elegida: fusionar sus mayores empresas aeroespaciales. Airbus, Leonardo y Thales han dado luz verde a un movimiento sin precedentes, considerado el más ambicioso en la historia de la industria europea.

Europa responde a SpaceX y China: Airbus, Leonardo y Thales crean un coloso aeroespacial
Europa ha dejado de mirar desde la barrera cómo SpaceX y China redefinen las reglas del juego en el espacio. La reacción del continente era inevitable: una fusión histórica. Airbus, Leonardo y Thales han firmado un memorando de entendimiento para unir sus divisiones espaciales, creando una empresa única y de gran envergadura.
Fusionarse o desaparecer
No es un movimiento cotidiano: se trata del mayor cambio en la industria aeroespacial europea desde 2001, cuando nació el consorcio de misiles MBDA. Pero más que un gesto ofensivo, es una maniobra estratégica de supervivencia. Europa, fragmentada y rezagada frente a la agilidad de los cohetes reutilizables y las megaconstelaciones de Elon Musk, necesitaba un campeón europeo con masa crítica suficiente para competir.
El gigante que está por nacer
Bajo el nombre en clave “Project Bromo”, la nueva compañía podría estar operativa en 2027, si obtiene la aprobación de los reguladores. Los números son impresionantes: una facturación anual combinada de 6.500 millones de euros y 25.000 empleados repartidos por toda Europa. Airbus tendrá la participación mayoritaria con un 35%, mientras que Leonardo y Thales se repartirán el resto, con un 32,5% cada una. A pesar de la preponderancia de Airbus, la gestión se mantendrá equilibrada y bajo control conjunto, aseguran las compañías.
Lo que aporta cada socio
- Airbus: Sistemas Espaciales y Digital Espacial.
- Leonardo: División Espacial y participaciones en Telespazio y Thales Alenia Space.
- Thales: Acciones en Thales Alenia Space, Telespazio y Thales SESO.
Por qué era inevitable
Europa se estaba quedando atrás en el espacio. SpaceX ha transformado radicalmente el mercado en dos frentes: lanzamientos más baratos y constelaciones de satélites masivos. Mientras los cohetes Ariane intentan recuperar terreno, Starlink y Starshield dominan el cielo, desplazando el mercado tradicional de satélites geoestacionarios, que hasta ahora era el pilar del sector europeo.
Recuperar soberanía tecnológica
Europa ya no puede vencer a SpaceX en cantidad, pero este nuevo coloso europeo está destinado a recuperar la soberanía tecnológica y la seguridad espacial del continente, garantizando un futuro estratégico independiente y competitivo.
Imagen | Airbus