La isla de Jamaica se prepara para lo que podría ser uno de los peores impactos meteorológicos de su historia. El huracán Melissa, que se aproxima con una lentitud inusual, representa un riesgo extremo por las enormes lluvias que puede descargar y el tiempo que se mantendrá sobre la zona.

Melissa ya es un monstruo: el huracán que avanza a cámara lenta y que puede arrasar Jamaica
“Me quedo sin palabras”. Esa fue la reacción del meteorólogo de Backpirch Weather al ver las últimas imágenes de Melissa: vientos de 233 km/h, presión mínima de 941 mbar y una estructura tan simétrica como perfecta a menos de 200 kilómetros de Kingston.
Los expertos coinciden en lo preocupante del escenario: Melissa está a un pequeño paso de convertirse en categoría 5, el nivel más alto posible, y su impacto en Jamaica podría ser devastador como pocos recuerdan.
La nueva amenaza del clima: huracanes que no se mueven
Melissa no solo destaca por su potencia.
Su mayor peligro es lo despacio que avanza.
- En algunos momentos ha llegado a desplazarse a 3 km/h, menos que un paseo tranquilo.
- Ahora apenas toca los 7 km/h, lo cual sigue siendo extremadamente lento.
¿Por qué importa?
Porque un huracán lento descarga más lluvia, empuja durante más tiempo la marejada ciclónica y aumenta el riesgo de inundaciones y deslaves masivos.
Los científicos llevan tiempo advirtiéndolo: el cambio climático está ralentizando estos sistemas, lo que multiplica los daños.
Intensificación explosiva: Melissa pisa el acelerador
En solo 12 horas, Melissa ha pasado de ser una amenaza seria a convertirse en un huracán temible.
Modelos meteorológicos europeos prevén:
- Más de 500 mm de lluvia en zonas del este de Jamaica
- Daños graves también en el sur de Haití y regiones orientales de Cuba
Y aunque la intensidad exacta es difícil de prever, los especialistas lo tienen claro: Melissa sigue fortaleciéndose y su trayectoria tiene a Jamaica en el punto crítico.
Una devastación casi inevitable
El tiempo corre en contra del Caribe:
- Cuba ya prepara la evacuación de alrededor de un millón de personas
- En Jamaica, la orografía y la falta de rutas seguras complican cualquier huida
El mayor peligro no es solo el viento:
es el desastre que llega poco a poco, como un huracán que se niega a avanzar.
Los próximos días serán decisivos.
No solo para salvar vidas, sino para comprender hasta qué punto esta región se está convirtiendo en una trampa mortal climática.
Imagen | CIMSS (vía Alvaro Oliver)