
El permiso por fallecimiento se ampliará a 10 días: así afectará a trabajadores y empresas
El Ministerio de Trabajo ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para ampliar el permiso retribuido por fallecimiento de un familiar hasta los 10 días. La medida, que todavía debe completar su tramitación normativa, supondrá un cambio relevante en uno de los permisos más sensibles recogidos en el Estatuto de los Trabajadores.
El anuncio llega tras semanas de debate social y empresarial en torno a un permiso que, hasta ahora, muchos consideraban claramente insuficiente para afrontar tanto el impacto emocional como las gestiones prácticas que conlleva una pérdida familiar.
Qué cambia respecto al permiso actual
En la actualidad, la normativa laboral establece:
- 2 días de permiso retribuido por fallecimiento de un familiar.
- 4 días si existe desplazamiento, aplicable hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad.
El acuerdo alcanzado plantea elevar ese margen hasta los 10 días, con el objetivo de adaptar el permiso a la realidad del duelo, que rara vez se resuelve en apenas 48 horas. Aunque el texto definitivo aún debe aprobarse, el planteamiento marca una ampliación clara y homogénea del derecho, alineada con otras reformas recientes en materia de conciliación y permisos.
Impacto directo en empresas, especialmente en pymes
El efecto de la medida no será el mismo en todas las organizaciones. En grandes empresas, la redistribución de tareas suele ser más sencilla gracias a estructuras amplias y funciones duplicadas. En cambio, en muchas pymes, la patronal ha señalado varias dificultades claras:
- La ausencia de una persona clave afecta directamente a la operativa diaria.
- Los equipos suelen ser reducidos y con menor capacidad de sustitución inmediata.
- La planificación se realiza con márgenes muy ajustados.
Sectores como el comercio, la hostelería, los servicios técnicos o la atención al cliente podrían notar especialmente el impacto, ya que un permiso más largo obliga a reorganizar turnos, asumir picos de trabajo o buscar sustituciones temporales con poca antelación.
Mejora del clima laboral frente a presión operativa
Desde un punto de vista organizativo, la ampliación del permiso puede generar dos efectos contrapuestos. Por un lado, una mejora evidente del clima laboral, al reconocer tiempos reales para iniciar un proceso de duelo, lo que puede reducir tensiones, reincorporaciones forzadas o incluso bajas médicas posteriores.
Por otro, una mayor presión operativa a corto plazo, especialmente si la empresa no cuenta con protocolos claros para cubrir ausencias imprevistas.
En la práctica, muchas compañías ya venían aplicando soluciones informales flexibilidad horaria, días adicionales no regulados o acuerdos individuales para evitar reincorporaciones precipitadas. La nueva norma vendría a homogeneizar una realidad que ya existía, eliminando la dependencia de la voluntad del empleador.
Un cambio alineado con la tendencia laboral actual
La ampliación del permiso por defunción encaja en una tendencia más amplia de refuerzo de los permisos retribuidos, la conciliación y la atención a la salud mental. Al mismo tiempo, incrementa las exigencias organizativas, sobre todo para las pequeñas empresas, que acumulan cambios normativos en un contexto de márgenes cada vez más estrechos.
Desde el Ejecutivo se ha insistido en que los permisos por fallecimiento no deberían convertirse en un arma política, recordando que se trata de una circunstancia que, antes o después, afecta a cualquier trabajador.
El mensaje de fondo es claro: la ampliación del permiso no solo tiene un componente social, sino que obliga a las empresas especialmente a las pymes a revisar protocolos internos y planificar cómo cubrir ausencias prolongadas sin improvisar.