
Hace ya nueve años, LG dejó sin palabras a los asistentes del CES 2017 con la presentación del Signature OLED TV W, un televisor que apenas alcanzaba 2,57 milímetros de grosor en su punto más fino y que fue concebido como una demostración de fuerza tecnológica en un momento clave: la llegada del OLED al gran público.
Aquel modelo, apodado Wallpaper TV, no solo marcó un hito en diseño industrial, sino que simbolizó la ambición de LG por liderar una tecnología que entonces comenzaba a consolidarse en el mercado de consumo.
Ahora, casi una década después, la compañía surcoreana recupera ese espíritu con el nuevo LG OLED evo W6, su heredero directo.
Más grueso, pero mucho más avanzado
Aunque el OLED evo W6 es ligeramente más grueso que su legendario antecesor, el salto tecnológico es notable en prácticamente todos los apartados. LG ha priorizado una mejora sustancial en calidad de imagen, con un panel OLED evo de última generación que ofrece mayores niveles de brillo, mejor gestión del color y un procesamiento más avanzado.
Sin embargo, la gran novedad no está solo en el panel, sino en su arquitectura.
Zero Connect Box: adiós a los cables visibles
El nuevo W6 incorpora la Zero Connect Box, una caja de conexión inalámbrica que concentra todas las entradas HDMI, dispositivos externos y equipos de audio. Esta unidad puede colocarse a hasta 10 metros de distancia del televisor, enviando la señal de vídeo y audio sin cables visibles entre ambos elementos.
Gracias a este sistema, el televisor mantiene su filosofía de “pantalla pegada a la pared”, eliminando el desorden visual y reforzando su enfoque en el diseño y la integración en espacios domésticos de alto nivel.
El regreso de un icono
Con el OLED evo W6, LG no solo actualiza uno de sus diseños más icónicos, sino que lo adapta a las exigencias actuales del mercado premium: más rendimiento, mayor versatilidad y una experiencia de instalación más limpia.
El resultado es un televisor que, sin buscar el récord absoluto de delgadez, vuelve a posicionarse como referente tecnológico y estético dentro de la gama más alta del fabricante.

Según explica LG, el sistema de conexión inalámbrica empleado en el OLED evo W6 presente ya en otros modelos de la marca ofrece una transmisión de “vídeo visualmente sin pérdida”. Una formulación que, leída con cierta cautela, sugiere la existencia de una compresión técnica mínima, aunque lo suficientemente refinada como para resultar imperceptible a simple vista en el uso cotidiano.
En la práctica, el planteamiento permite mantener intacta la experiencia visual al tiempo que se elimina casi por completo el cableado visible. De hecho, los únicos cables inevitables son los de alimentación. En el caso del televisor, LG ha optado por una integración mucho más discreta que en la generación original, eliminando la característica cinta central del antiguo marco transparente, uno de los elementos más discutidos del Signature OLED W original.
Un diseño algo más grueso, pero más funcional
El resultado es un televisor con un grosor de 9 milímetros, superior al del mítico modelo de 2017, pero justificado por una decisión clave: la integración de componentes que antes se alojaban externamente, como parte del sistema de audio.
Este ligero aumento de espesor permite a LG ofrecer un diseño más limpio, robusto y funcional, sin renunciar al efecto visual de “pantalla flotante” que define a la serie W. El OLED evo W6 sacrifica la obsesión por la extrema delgadez en favor de una experiencia más completa y equilibrada, acorde con las exigencias actuales de la gama más alta del mercado.

En el apartado de calidad de imagen, el LG OLED evo W6 se sitúa en línea con los modelos más avanzados de la compañía. El televisor incorpora un panel OLED Hyper Radiant, la misma tecnología presente en los últimos lanzamientos de LG, acompañado por el mismo procesador de imagen de nueva generación que equipa al resto de la gama OLED premium.
Sobre el papel, esta combinación lo convierte en un televisor especialmente atractivo para cinéfilos, gracias a su capacidad para ofrecer negros perfectos, alto contraste y una reproducción del color más precisa y luminosa que en generaciones anteriores. Al mismo tiempo, LG no ha descuidado el apartado lúdico: el W6 es capaz de mostrar contenido en resolución 4K con una tasa de refresco de hasta 165 Hz, una cifra pensada claramente para usuarios que buscan un rendimiento de primer nivel en videojuegos.
Tamaños y posicionamiento en el mercado
El LG OLED evo W6 estará disponible en dos diagonales, 77 y 83 pulgadas, ambas claramente orientadas a salones amplios y a un público que prioriza la experiencia audiovisual por encima de cualquier compromiso.
Por el momento, LG no ha comunicado ni el precio ni la fecha de lanzamiento oficial. No obstante, teniendo en cuenta su posicionamiento dentro de la gama más alta del catálogo OLED de la marca, así como su enfoque en diseño, conectividad avanzada y prestaciones, es razonable anticipar una tarifa elevada, acorde con su condición de modelo insignia.
Fuente: LG