La brecha en las pensiones: un autónomo cobra más de 650 € menos al mes que un asalariado

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La brecha en las pensiones: un autónomo cobra más de 650 € menos al mes que un asalariado

El momento de la jubilación suele marcar el inicio de una etapa de descanso tras décadas de trabajo. Sin embargo, en España esta transición no es igual para todos. Los trabajadores por cuenta propia se enfrentan a una realidad económica muy distinta a la de los asalariados, con una brecha significativa en las pensiones.

Según datos de Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, quienes han desarrollado la mayor parte de su carrera en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos perciben una pensión media de 1.054,39 euros al mes. En cambio, la pensión media del Régimen General de la Seguridad Social asciende a 1.724,11 euros mensuales.

Una diferencia de más de 650 euros al mes

La distancia entre ambos colectivos supera los 650 euros mensuales.

Cálculo de la brecha:

  1. Pensión media asalariado: 1.724,11 €
  2. Pensión media autónomo: 1.054,39 €
  3. Diferencia: 1.724,11 − 1.054,39 = 669,72 €

Esto supone:

  • Más de 9.000 euros al año de diferencia.
  • Si se proyecta durante 20 años de jubilación, el diferencial acumulado supera los 180.000 euros.

Más allá de la estadística, esta brecha implica diferencias claras en capacidad de gasto, ahorro y bienestar durante la última etapa de la vida.


Bases de cotización: el origen del problema

El sistema público español es contributivo, lo que significa que la cuantía de la pensión depende de lo cotizado durante la vida laboral.

Durante décadas, una mayoría de autónomos optó por cotizar por la base mínima, incluso cuando sus ingresos eran superiores. Antes de la reforma del sistema en 2022, más del 80 % de los autónomos cotizaba por esa base mínima, lo que reduce directamente la pensión futura.

La diferencia con los asalariados es clara:

  • Los asalariados cotizan según su salario bruto automáticamente.
  • Los autónomos podían elegir su base de cotización dentro de ciertos límites.

Además, en el régimen general existe una aportación empresarial relevante. La cotización total ronda el 28 % del salario, y una parte importante la paga la empresa. En el caso del autónomo, todo el esfuerzo contributivo recae en el propio trabajador, lo que históricamente ha incentivado bases más bajas para reducir costes mensuales.


Trayectorias laborales más irregulares

Otro factor que explica la diferencia es la estabilidad de la carrera profesional.

  • Los asalariados suelen tener trayectorias laborales más lineales y previsibles.
  • Los autónomos afrontan ingresos variables, cierres temporales o periodos con facturación baja.

Estas situaciones generan lagunas de cotización, que afectan al cálculo de la base reguladora. Aunque el sistema contempla mecanismos para cubrir parcialmente estos periodos en el régimen general, la protección no es equivalente en el régimen de autónomos, lo que amplifica la diferencia final.

También es más frecuente que los autónomos se jubilen anticipadamente por cese de actividad o dificultades económicas, lo que puede implicar coeficientes reductores en la pensión.


Envejecimiento del colectivo

El número de autónomos que acceden a la jubilación continúa aumentando.

  • 2024: 60.583 bajas por jubilación.
  • 2025: 64.267 bajas.

El aumento es cercano al 6 %, reflejando el envejecimiento del colectivo.

En España hay actualmente más de 3,3 millones de trabajadores autónomos afiliados, muchos en tramos de edad avanzados. Esto implica que el sistema seguirá reconociendo pensiones basadas en cotizaciones históricamente bajas, lo que consolida la brecha frente al régimen general.


La reforma de cotización por ingresos reales

El nuevo sistema de cotización para autónomos, implantado progresivamente desde 2023, vincula las cuotas a los rendimientos netos reales.

En teoría, esta reforma debería:

  • Ajustar mejor las cotizaciones a los ingresos.
  • Reducir diferencias futuras en las pensiones.
  • Mejorar la sostenibilidad del sistema.

Sin embargo, su impacto será gradual. Las pensiones actuales dependen de carreras de cotización anteriores a la reforma, por lo que la brecha tardará años en corregirse.

Además, algunos expertos advierten de que cuotas más altas pueden afectar a la viabilidad de pequeños negocios, especialmente en sectores con márgenes reducidos.


Vivir con una pensión de poco más de mil euros

Una pensión media cercana a 1.050 euros mensuales sitúa a muchos jubilados autónomos en una posición vulnerable frente al aumento del coste de vida.

Gastos como:

  • vivienda
  • energía
  • alimentación
  • atención sanitaria

pueden absorber gran parte de esos ingresos.

La diferencia de más de 650 euros mensuales respecto a los asalariados no es solo una cuestión contributiva, sino también una desigualdad en capacidad de consumo y seguridad económica durante la jubilación.

Imágenes | PixabayUnplash

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