Las micropymes reclaman quedar fuera de Verifactu por su impacto

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Las micropymes piden quedar fuera de Verifactu por su impacto económico

Las microempresas españolas atraviesan un momento especialmente complejo. El aumento de los costes laborales, la creciente presión regulatoria y la necesidad de adaptarse a nuevas obligaciones tecnológicas están reduciendo la capacidad de muchos pequeños negocios para crecer o generar empleo.

En este contexto, varias organizaciones empresariales han expresado su preocupación por la implantación del sistema de facturación electrónica Verifactu, una herramienta diseñada para reforzar el control fiscal pero que, según el sector, podría tener un impacto significativo en las empresas más pequeñas.

Datos recientes de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) muestran que el empleo en las compañías de menor tamaño apenas creció un 0,4 % durante 2025, mientras que en las grandes empresas el aumento fue del 4,5 %. Esta diferencia refleja una brecha estructural que limita la capacidad de expansión de los negocios más pequeños.


Verifactu y la preocupación de los pequeños negocios

El sistema Verifactu forma parte de la estrategia de digitalización fiscal impulsada por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) para mejorar el control sobre la facturación empresarial.

Su objetivo es garantizar que las facturas emitidas por empresas y profesionales queden registradas de forma segura y verificable, evitando alteraciones posteriores y reduciendo el fraude fiscal.

Sin embargo, su implantación ha generado inquietud entre muchas microempresas. Aunque inicialmente se preveía su aplicación en 2026, la obligatoriedad del sistema se ha aplazado hasta 2027, lo que ofrece más margen de adaptación a las empresas, aunque no ha eliminado las dudas sobre su impacto económico.

Las micropymes advierten de que adaptarse a este sistema implicará invertir en software de facturación, equipos informáticos y formación, costes que pueden resultar difíciles de asumir para negocios de pequeña dimensión.


Sectores que solicitan quedar fuera del sistema

Algunas asociaciones sectoriales han planteado directamente la exclusión de determinados negocios del sistema Verifactu.

Entre ellas se encuentran organizaciones del comercio minorista de alimentación como:

  • Fedepesca
  • Cedecarne
  • Ceoppan

Estas entidades consideran que las empresas gestionadas por personas físicas con menos de diez empleados deberían quedar fuera de la obligación de aplicar el sistema.

También han propuesto que puedan beneficiarse de un tratamiento similar:

  • titulares de negocios mayores de 60 años
  • comunidades de bienes con menos de diez integrantes

Además, plantean que los autónomos del comercio minorista que tributan bajo el Recargo de equivalencia y venden exclusivamente a consumidores finales queden exentos de esta normativa.

Según estas asociaciones, estas propuestas responden a criterios de proporcionalidad y protección del pequeño comercio.


El peso de las microempresas en la economía española

Las microempresas representan una parte esencial del tejido empresarial del país.

Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que miles de pequeños negocios operan en sectores clave como:

  • comercio de proximidad
  • alimentación especializada
  • servicios locales

Solo en el comercio minorista especializado en alimentación, bebidas y tabaco existen más de 62.000 empresas o profesionales con menos de diez trabajadores.

Esta cifra supone menos del 5 % del conjunto de la cadena alimentaria, por lo que las organizaciones sectoriales sostienen que una posible exención tendría un impacto fiscal limitado para la Administración.

Además, muchos de estos negocios tributan bajo sistemas simplificados como la Estimación objetiva, lo que reduce su capacidad para implantar sistemas avanzados de facturación sin realizar inversiones adicionales.


Propuestas para facilitar la adaptación

Ante este escenario regulatorio, las organizaciones empresariales han planteado varias medidas para facilitar la transición hacia la facturación digital.

Entre las propuestas destacan:

  • deducciones fiscales en el IRPF por inversiones en software de facturación
  • subvenciones para la adquisición de equipos y sistemas de punto de venta
  • líneas de financiación específicas para autónomos y microempresas

Estas medidas permitirían reducir el impacto económico inicial de la adaptación tecnológica.


Las dificultades estructurales de las microempresas

Los datos del mercado laboral reflejan también las limitaciones estructurales de los negocios más pequeños.

Según la Encuesta de Población Activa correspondiente al cuarto trimestre de 2025, el número total de ocupados en España aumentó un 2,77 % interanual.

Sin embargo, el crecimiento fue mucho más moderado entre los autónomos:

  • los trabajadores por cuenta propia sin empleados crecieron alrededor de un 1,1 %
  • los autónomos con asalariados registraron una ligera caída del 0,8 %

Estas cifras reflejan que las microempresas tienen una capacidad más limitada para generar empleo y expandir su actividad en comparación con las grandes empresas, que cuentan con mayores recursos financieros y administrativos.

Las organizaciones empresariales insisten en que la regulación económica debería aplicarse teniendo en cuenta el tamaño de las empresas y su capacidad real para asumir nuevas obligaciones administrativas.

Imágenes | iStockPixabay

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