
La vivienda sigue siendo la principal preocupación en España mientras Madrid apuesta por construir más en altura
El acceso a la vivienda continúa liderando la lista de preocupaciones de los españoles, según el barómetro de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas. El problema no solo persiste, sino que se agrava en paralelo a un déficit estructural de oferta que supera ya las 730.000 viviendas en todo el país, de acuerdo con estimaciones de CaixaBank Research.
Un déficit acumulado que sigue creciendo
El desequilibrio entre oferta y demanda tiene un origen claro:
- Fuerte creación de nuevos hogares
- Insuficiente construcción de obra nueva
Este desfase se traduce en déficits especialmente pronunciados en las grandes ciudades:
- Madrid: más de 200.000 viviendas (2014–2024)
- Barcelona: cerca de 150.000
- Valencia: alrededor de 100.000
En conjunto, estas cifras representan aproximadamente un 6% del parque inmobiliario, lo que evidencia la magnitud del problema. Además, la brecha continúa ampliándose, mientras el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 aún no ofrece resultados a corto plazo.
Madrid apuesta por crecer en vertical
Frente a este escenario, el gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha optado por una estrategia poco habitual en España: aumentar la densidad urbana mediante la flexibilización de la normativa y la construcción en altura.
El objetivo es claro: generar más viviendas utilizando menos suelo en una región donde la disponibilidad de terrenos es limitada.
Más plantas sin cambiar el planeamiento
Según explicó el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, la nueva Ley de Medidas Urgentes para Vivienda Protegida permitirá durante dos años:
- Incrementar la edificabilidad entre un 20% y un 30%
- Añadir hasta dos plantas adicionales por edificio
- Aumentar el número total de viviendas construidas
Todo ello sin necesidad de modificar el planeamiento urbanístico, eliminando uno de los principales cuellos de botella del sector.
El plan contempla además la creación de más de 18.000 nuevas viviendas en cuatro años.
Menos burocracia para acelerar la oferta
Uno de los grandes frenos históricos del mercado inmobiliario en España ha sido la lentitud administrativa. Para corregirlo, la nueva normativa introduce el silencio administrativo positivo:
- Si en tres meses no se emiten informes sectoriales
- El proyecto puede seguir adelante automáticamente (salvo excepciones)
Además, se fijan plazos concretos:
- Dos años para obtener licencia
- Tres años para ejecutar la obra
El objetivo es reducir tiempos y dar mayor seguridad a los promotores.
Reconvertir oficinas en viviendas
La estrategia también incluye reutilizar el parque inmobiliario existente. La conversión de oficinas en viviendas se consolida como una vía clave:
- Representa cerca del 30% de la vivienda protegida en Madrid
- Ha generado más de 8.000 viviendas hasta la fecha
Este modelo responde a cambios estructurales como el teletrabajo, que ha reducido la demanda de espacios de oficina en algunas zonas.
Menos plazas de garaje para abaratar costes
Otra medida relevante es la flexibilización de los requisitos de aparcamiento:
- Se reduce a una plaza por vivienda
- Se libera espacio para construir más unidades
- Se abaratan los costes de promoción
Un cambio alineado con la tendencia global
El impulso a la construcción en altura no es exclusivo de Madrid. Según el informe World Urbanization Prospects 2023 de Naciones Unidas:
- Actualmente, más del 56% de la población mundial vive en ciudades
- En 2050, se espera que supere el 68%
Este contexto refuerza la idea de que la densificación urbana será clave para responder a la demanda de vivienda.
Un experimento con impacto estructural
La apuesta por construir en vertical, agilizar trámites y reutilizar espacios marca un cambio profundo en la política de vivienda en Madrid. La gran incógnita es si estas medidas serán sufi