La renta disponible crece un 9 %, pero la mayoría no lo percibe: la mejora beneficia sobre todo a pensionistas y trabajadores inmigrantes

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La renta disponible sube un 9 %, pero no todos lo notan: el impulso beneficia sobre todo a pensionistas e inmigrantes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió este verano que la renta disponible real per cápita en España ha crecido un 9 % desde 2018, según datos de la OCDE. Sin embargo, aunque la cifra es correcta, esconde matices importantes: este aumento no proviene de una subida generalizada de salarios, sino de una combinación de factores que no se reparten de forma equitativa entre la población.

¿Qué hay detrás de la cifra?

Expertos como el equipo de Newtral y el economista Jon González señalan cuatro motores principales de este crecimiento:

  1. Incremento de la tasa de empleo, impulsado sobre todo por la inmigración.
  2. Mayor peso de las rentas del capital.
  3. Efecto de los alquileres reales e imputados.
  4. Prestaciones públicas, especialmente pensiones.

En definitiva, la mejora real está concentrada en pensionistas y trabajadores inmigrantes, lo que explica por qué muchos hogares no perciben un cambio significativo en su poder adquisitivo.

La brecha entre estadísticas y percepción ciudadana

El contraste es evidente: una encuesta de Funcas revela que 9 de cada 10 españoles sienten que han perdido poder adquisitivo en los últimos años.

Esto se debe a que indicadores como los de la OCDE incluyen variables poco visibles para el consumidor, como el “alquiler imputado” —el valor asignado a las viviendas propias como si fueran un ingreso—. Además, la subida de los precios de la vivienda y del alquiler, junto al aumento de los tipos hipotecarios, han absorbido gran parte de cualquier mejora de ingresos. La inflación acumulada en la cesta de la compra termina de explicar el desfase entre las cifras oficiales y la economía real de las familias.

El papel clave de la inmigración

Desde el segundo trimestre de 2019, el empleo en España ha aumentado en 2,5 millones de ocupados, de los cuales 1,7 millones son extranjeros, según estimaciones de Jon González. Además, la población extranjera creció en 2,9 millones, con una tasa de empleo del 58,6 %, frente al 44,3 % de los españoles. Este cambio demográfico eleva la media de renta disponible, aunque no refleja la realidad de todos los grupos.

En este contexto, los colectivos más beneficiados han sido:

  • Inmigrantes en activo, que partían de tasas de ocupación más bajas y cuya incorporación al mercado laboral ha elevado la estadística.
  • Mayores, que se han visto favorecidos por la revalorización de pensiones y por un mayor peso de las rentas del capital.

La clase media, atrapada en el estancamiento

Por el contrario, jóvenes y familias de clase media con hipoteca o alquiler viven una realidad distinta: ingresos que crecen muy poco, gastos que suben y una sensación de estancamiento constante. En muchos hogares, la mejora estadística apenas se percibe en su vida diaria.

El crecimiento de la renta disponible se apoya en factores que benefician a colectivos concretos, mientras que los trabajadores jóvenes y las familias con cargas hipotecarias o alquileres soportan costes que neutralizan cualquier aumento salarial.

Conclusión: una mejora desigual

España es más rica en términos estadísticos, pero no necesariamente en términos de bienestar para la mayoría. El dato medio de la OCDE oculta diferencias entre generaciones, entre propietarios e inquilinos, y entre nacionales y extranjeros. Sin una radiografía más detallada por hogares y quintiles de renta, seguirá existiendo una brecha entre lo que dicen las estadísticas y lo que sienten los ciudadanos al pagar el alquiler, la hipoteca o la compra semanal.

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