
Las bajas laborales siguen al alza y restan casi 12.000 millones al año a la economía española
Los procesos de incapacidad temporal en España continúan creciendo sin regresar a los niveles previos a la pandemia. Desde el final de la crisis sanitaria por la Covid-19, las ausencias por enfermedad o accidente no solo no se han normalizado, sino que mantienen una tendencia ascendente que preocupa a economistas, empresas y administraciones.
La desviación acumulada desde 2019 alcanza el 43 % respecto a la tendencia esperada, una brecha que ya tiene efectos visibles en el conjunto de la economía.
Según modelos de estimación aplicados al periodo 2021-2025, el impacto medio anual se sitúa en torno al 0,69 % del PIB, lo que equivale a unos 11.800 millones de euros por ejercicio. En términos agregados, la economía española habría dejado de generar cerca de 59.000 millones de euros en cinco años como consecuencia del aumento anómalo de las bajas laborales.
Este fenómeno se produce, además, en un contexto de desaceleración económica, con un crecimiento del 2,8 % en 2025, siete décimas inferior al del año anterior.
Una desviación histórica en el número de ausentes
Si las incapacidades temporales hubieran seguido la evolución previa a la pandemia, el número de ocupados ausentes cada semana a finales de 2025 se situaría en torno a las 725.000 personas.
Sin embargo, la cifra real supera los 1,04 millones, el nivel más elevado de la serie reciente. Esta diferencia representa aproximadamente el 30 % del total de trabajadores en situación de baja y altera de forma significativa la productividad por hora trabajada.
La Instituto Nacional de Estadística refleja en la Encuesta de Población Activa que el 4,64 % de los ocupados no trabajó en la semana de referencia por encontrarse en incapacidad temporal.
Aunque este grupo incluye también permisos, vacaciones o expedientes de regulación, el grueso del aumento se concentra en procesos médicos, lo que se traduce en una pérdida efectiva de horas productivas.
Sectores más afectados
Los datos sectoriales muestran una incidencia especialmente elevada en:
- Industria, comercio, hostelería y transporte: más de 320.000 ausentes
- Administraciones Públicas, educación y sanidad: más de 270.000
- Actividades profesionales, científicas y técnicas
- Sector agrario
La dispersión sectorial indica que no se trata de un fenómeno exclusivo de empleos físicamente exigentes, sino de un problema transversal en el mercado laboral.
Productividad estancada y bajas más largas
Uno de los rasgos distintivos del periodo posterior a 2022 es la mayor duración de los procesos. Los análisis de flujos laborales evidencian una mayor probabilidad de que un trabajador permanezca en baja entre trimestres consecutivos.
Este efecto de “retención” reduce la reincorporación y contribuye a mantener elevado el volumen total de ausencias.
En paralelo:
- Las horas asociadas a incapacidad temporal han aumentado un 112,9 % entre 2013 y 2024
- El PIB ha crecido un 25,1 %
- La productividad por ocupado ha retrocedido un 1,8 %
Según análisis del Banco de España, esta combinación genera una presión adicional sobre la organización empresarial y sobre el gasto público en prestaciones.
Aumento del gasto en detectives privados
El incremento del absentismo ha llevado a numerosas entidades a reforzar los mecanismos de control. A través de la Plataforma de Contratación del Sector Público puede observarse un crecimiento sostenido en la contratación de servicios de investigación.
Las cifras reflejan una escalada progresiva:
- 2023: 903.081 euros
- 2024: 921.172 euros
- 2025: 1.896.094 euros
En 2025, el gasto superó el conjunto de los dos años anteriores, con más de treinta contratos formalizados.
Los pliegos de contratación establecen como objetivo verificar si trabajadores en incapacidad temporal desarrollan actividades incompatibles con su diagnóstico o con la prestación percibida.
Impacto en empresas y sistema público
Desde el Instituto Nacional de la Seguridad Social se reconoce que el aumento de las bajas representa un desafío creciente para la sostenibilidad del sistema.
Para las empresas, especialmente pymes y microempresas, el problema se traduce en:
- Dificultades para cubrir sustituciones
- Sobrecarga de plantillas
- Pérdida de productividad
- Mayor incertidumbre operativa
Aunque no todos los procesos investigados derivan en sanciones, el recurso creciente a detectives refleja la percepción de un problema estructural.
Un problema sin resolver
La expansión de las incapacidades temporales se ha convertido en uno de los principales factores que limitan el crecimiento y la productividad en España.
El fenómeno combina mayor frecuencia, mayor duración y costes crecientes, tanto para el sector público como para el privado. A falta de una corrección clara de la tendencia, los expertos advierten de que el absentismo seguirá actuando como un freno silencioso para la economía en los próximos años.