Big Tech invierte hasta el 70 % de su EBITDA en inteligencia artificial

Las principales empresas tecnológicas están en una carrera frenética por dominar la inteligencia artificial, destinando un porcentaje muy alto de sus beneficios operativos a infraestructura, centros de datos, chips y capacidad computacional.
Según GQG Partners, compañías como Microsoft, Amazon, Meta, Google y Oracle destinan entre 50 % y 70 % de su EBITDA a inversiones en IA y nube, niveles comparables a burbujas históricas como:
- AT&T en la burbuja puntocom: 72 % de sus beneficios
- Exxon en la burbuja energética de 2014: 65 %
Los analistas advierten que este gasto récord refleja tanto ambición estratégica como mayor exposición a riesgos, recordando cómo la inversión desmedida puede generar volatilidad en los mercados.

Porcentaje de beneficio operativo que las Big Tech están gastando frente al nivel de AT&T y Exxon antes de las burbujas. Imagen: GQG Partners
Las principales Big Tech están destinando enormes cantidades a inteligencia artificial e infraestructura, con cifras récord que superan cualquier inversión previa en el sector.
Según GQG Partners y Tobias Carlisle (Acquirer’s Funds), este nivel de gasto —50 % a 70 % del EBITDA— señala riesgo estructural: inversiones muy caras, activos que pueden quedar obsoletos y retraso en ver retornos reales.
Inversión en cifras
- Alphabet: más de 85.000 millones de dólares este año, centrados en nube e IA.
- Meta: 66.000–72.000 millones en 2025, con planes de 600.000 millones hasta 2028.
- Microsoft: decenas de miles de millones en nuevas instalaciones para entrenamiento de modelos de IA.
En total, el CapEx agregado de estas compañías podría superar los 300.000 millones de dólares al año, según Financial Times, un récord histórico en el sector.
Riesgos y advertencias
- Goldman Sachs: los hyperscalers necesitarán generar ingresos muy superiores para justificar estas inversiones.
- Bank of America: costes de depreciación y amortización podrían crecer más rápido que los ingresos, afectando márgenes operativos.
- Morningstar: la industria de semiconductores es cíclica; la euforia por la IA podría enfriarse en 2025-2026.
- Sam Altman (OpenAI): reconoce una “burbuja” alrededor de la IA, aunque valora su potencial a largo plazo.
Conclusión
Invertir masivamente en IA no garantiza retornos inmediatos. Los costes ocultos —mantenimiento, energía, obsolescencia tecnológica— podrían erosionar los beneficios más rápido de lo esperado. La pregunta ahora es si la euforia de los inversores continuará sosteniendo esta carrera millonaria o si los riesgos estructurales marcarán el límite.