Lo que ocurre en EEUU es una alerta para España: centros de datos disparan la factura de la luz

El auge de la inteligencia artificial (IA) no solo revoluciona la tecnología, sino también el consumo energético. Y ahora empiezan a surgir señales claras de sus consecuencias.

En Estados Unidos, las zonas cercanas a grandes centros de datos han experimentado incrementos de hasta un 267% en la factura eléctrica durante los últimos cinco años. Este fenómeno pone de relieve un problema que podría llegar a España, donde se están creando cada vez más centros de datos para soportar la demanda tecnológica.

La creciente huella energética de la IA y el procesamiento de datos plantea una advertencia importante: el desarrollo tecnológico trae consigo un aumento considerable del consumo eléctrico, lo que puede traducirse en facturas mucho más altas para los ciudadanos.

Este escenario plantea preguntas cruciales sobre la sostenibilidad y la planificación energética en España. ¿Estamos preparados para afrontar el impacto de estos gigantes tecnológicos en nuestra red eléctrica?

La imagen actual no tiene texto alternativo. El nombre del archivo es: TECNOPUNTA-304.png

España apuesta fuerte por centros de datos: ¿un riesgo para nuestra factura de la luz?

España vive un auge sin precedentes en la creación de centros de datos, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial (IA). Aunque este crecimiento atrae inversión y desarrollo económico, también plantea un reto clave para los consumidores: el aumento del coste de la electricidad.

Madrid, epicentro de la inversión… y del déficit energético

La Comunidad de Madrid se perfila como líder en este sector. Se estima que para 2030 contará con una potencia instalada de 1,7 GW, lo que la convierte en la región con más proyectos en marcha. El problema es que Madrid también es la región española con mayor déficit energético, lo que genera una paradoja preocupante.

Aragón reclama más capacidad

Aragón, por su parte, cuenta con una impresionante cartera de proyectos. Tanto es así que las autoridades regionales expresaron su decepción al conocer que el refuerzo previsto de la red eléctrica para centros de datos en toda España será de 3,8 GW, una cifra que consideran insuficiente para cubrir la demanda de su territorio.

Lo que pasa en EEUU es una advertencia

Un informe de Bloomberg revela que en los últimos cinco años, la construcción de centros de datos ha impulsado notablemente el precio de la electricidad en Estados Unidos. Estas instalaciones, cada vez más orientadas a soportar la IA, consumen enormes cantidades de energía, afectando directamente al coste eléctrico en sus alrededores.

El impacto: precios que se disparan

Los datos hablan por sí solos:

  • Baltimore: de 17 a 38 dólares por MW/h entre 2020 y 2025.
  • Buffalo: de 11 a 33 dólares por MW/h en el mismo periodo.
    En algunas zonas cercanas a grandes centros de datos, el precio mayorista de la electricidad se ha incrementado hasta un 267% en cinco años.

Este escenario es una clara señal de alerta para España. El crecimiento imparable de los centros de datos debe ir acompañado de una planificación energética cuidadosa para evitar que el avance tecnológico acabe encareciendo la electricidad para todos.

Los LMP son nodos de la red eléctrica que determinan el precio mayorista de la electricidad. Casi tres de cada cuatro han visto incrementos de precios cuando están cerca de centros de datos. Aquellos que están en zonas más lejanas han llegado a ver sus precios reducidos. Fuente: Bloomberg.

Subida desigual de la luz: la advertencia que llega desde EEUU para España

Un reciente estudio revela que el aumento de los precios mayoristas de la electricidad en Estados Unidos no ha sido uniforme: algunas zonas han visto incrementos modestos, pero otras han sufrido subidas extremas, llegando hasta un 267%, casi cuadruplicando el coste de la luz en solo cinco años.

Centros de datos: culpables evidentes

El 70% de los puntos donde se registraron mayores subidas se encuentran a menos de 80 km de centros de datos con gran actividad. Esto demuestra que el impacto de estas instalaciones en la factura eléctrica local es real y significativo.

Una tendencia imparable

Según BloombergNEF (BNEF), la demanda energética de los centros de datos en EEUU se duplicará para 2035, marcando el mayor aumento de consumo desde los años 60. En una década, estos centros supondrán el 9% del consumo eléctrico total del país. A nivel global, se estima que en 2035 consumirán más del 4% de la electricidad mundial. Si fueran un país, serían el cuarto mayor consumidor de energía, solo por detrás de China, Estados Unidos e India.

La tormenta perfecta

El incremento de la demanda de energía no viene solo de los centros de datos. Factores como el auge de las criptodivisas, la expansión industrial en EEUU y la “electrificación de la economía” —incluyendo vehículos eléctricos y calefacción eléctrica— agravan la situación. Además, la retirada de instalaciones mineras tradicionales ha reducido la oferta energética, aumentando aún más los precios.

Reacciones internacionales

Otros países ya están tomando medidas para evitar el impacto negativo:

  • Holanda: en 2019, Amsterdam impuso una moratoria para nuevos centros de datos debido a la alta demanda de agua y energía.
  • Singapur: pausó la construcción de estos centros entre 2019 y 2022, estableciendo criterios más selectivos para futuros proyectos.
  • Irlanda: en 2024, el consumo energético de centros de datos superó al de hogares, pasando del 5% en 2015 al 21% en 2023.

La solución: que paguen las grandes tecnológicas

Empresas como Dominion Power en EEUU defienden que las grandes tecnológicas deberían asumir el coste total de su consumo energético. Algunas ya investigan alternativas, como el uso de reactores nucleares modulares (SMR) para sus centros de datos de IA. Una solución interesante, pero compleja.

España en el punto de mira

La situación en EEUU es una advertencia para España. Si los centros de datos crecen sin control, podrían imponer una carga masiva a la red eléctrica y provocar un aumento considerable en la factura de la luz. Las energías renovables pueden ser parte de la solución, pero solo si la red eléctrica está preparada para absorber tanto la nueva generación como la demanda creciente.

Imagen | Microsoft

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *