Durante años, los pisos turísticos se expandieron en Alicante casi sin control, transformando barrios enteros y disparando los precios del alquiler tradicional. Pero el Ayuntamiento ha decidido poner punto final a esta tendencia: se acabó la barra libre para los alojamientos turísticos.
El nuevo plan municipal busca cerrar el grifo a nuevas licencias en las zonas más saturadas y en los bajos de las principales vías comerciales, donde la proliferación de estos apartamentos ha generado conflictos con vecinos y comerciantes.

Alicante pone freno a los pisos turísticos: límite de plazas por barrio
Alicante ha decidido ponerse seria con su oferta turística. La ciudad, que en lo que va de año ha recibido más de 600.000 visitantes alojados en hoteles, ha aprobado un primer paso para cerrar el grifo a nuevas licencias de alojamientos turísticos en las zonas saturadas.
La medida, que aún debe pasar por el pleno municipal tras recibir el aval de la Junta de Gobierno Local, establece un índice máximo de plazas turísticas por barrio, siguiendo la tendencia que ya aplican otras ciudades españolas para equilibrar turismo y vida cotidiana.
El equilibrio entre residentes y turistas
Según el alcalde, el objetivo es lograr un “equilibrio entre la vida cotidiana de los residentes y la actividad turística”, una tarea complicada en una ciudad que vive del turismo pero también debe proteger la calidad de vida de quienes residen en ella.
Esta no es la primera acción del Ayuntamiento. En diciembre pasado, ya anunció una moratoria sobre nuevas licencias en edificios de viviendas destinados a alquiler vacacional, y meses después la amplió a edificios dedicados exclusivamente a apartamentos turísticos. Ahora, la iniciativa va un paso más allá: se modificará el PGOU para regular cómo y dónde se podrán abrir nuevas plazas turísticas.
Cómo se aplicará la limitación
El límite general será de 0,187 plazas turísticas por habitante. Una vez alcanzado este umbral, el municipio cerrará nuevas licencias. Para aplicar la medida, se tomarán como referencia las secciones censales, lo que permitirá identificar qué áreas están saturadas y cuáles aún pueden acoger nuevos visitantes. Esta situación se revisará cada año.
Excepciones para hoteles de calidad
No todas las plazas se verán afectadas por el límite. En los barrios ya saturados no se permitirán nuevas plazas turísticas, excepto en hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas.
- Hoteles de tres estrellas: tendrán un límite más laxo, de 0,32 plazas turísticas por habitante.
- Hoteles de cuatro y cinco estrellas: podrán abrir nuevas plazas incluso si la zona ya ha alcanzado el máximo permitido, priorizando la inversión de mayor calidad y la atracción de turismo premium.
Con estas medidas, Alicante busca controlar la expansión de los pisos turísticos, proteger los barrios residenciales y seguir siendo un destino atractivo sin sacrificar la convivencia ni la sostenibilidad urbana.

Alicante endurece la regulación de los pisos turísticos: acceso independiente y prohibición en bajos comerciales
Alicante da un paso más en la regulación de su oferta turística. Tras años de expansión sin control de los apartamentos vacacionales, el Ayuntamiento ha anunciado nuevas medidas que condicionarán dónde y cómo se podrán abrir nuevos alojamientos turísticos.
Dos restricciones clave
- Prohibición en plantas bajas comerciales: en los principales viarios comerciales de la ciudad, los pisos turísticos no podrán instalarse en las plantas bajas, sin importar si se ha alcanzado o no el tope de 0,187 plazas por habitante. La medida busca proteger el comercio local y la vida urbana en estas zonas muy transitadas.
- Acceso independiente obligatorio: los apartamentos turísticos situados en edificios residenciales deberán contar con entrada propia, separada de los portales de las viviendas. Esta norma, ya adoptada en otras ciudades, pretende facilitar la convivencia entre vecinos y visitantes. Sin acceso independiente, el Consistorio rechazará la licencia municipal.
Turismo sostenible y calidad frente a cantidad
El alcalde Luis Barcala (PP) resume la filosofía de la medida: lograr un turismo sostenible que mantenga el equilibrio entre residentes y visitantes. Según el regidor, Alicante quiere atraer turistas sin desbordar la capacidad del territorio, preservar el acceso a vivienda y servicios y asegurar que los vecinos puedan seguir viviendo en sus barrios.
Otro objetivo es priorizar la calidad frente a la cantidad, fomentando hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas y reduciendo la presión que ejercen los apartamentos turísticos sobre el mercado residencial.
Antecedentes y contexto nacional
Alicante ya había tomado medidas en esa dirección:
- En diciembre de 2023, se aprobó una moratoria de dos años para nuevas licencias de pisos turísticos en edificios de viviendas.
- En verano, la suspensión se extendió a bloques de apartamentos destinados exclusivamente al alquiler vacacional.
El sector turístico reaccionó con rechazo y acciones judiciales, aunque el Ayuntamiento mantiene su hoja de ruta.
El caso alicantino no es aislado. Otras ciudades españolas han adoptado medidas similares:
- Madrid congeló la concesión de nuevas licencias.
- Barcelona planea eliminar progresivamente la oferta de pisos turísticos.
- Sevilla, Málaga, Valencia y Santiago de Compostela también han regulado la actividad para proteger el mercado residencial y equilibrar turismo y vida urbana.
Imágenes | Cale Weaver (Unsplash) y Ayuntamiento de Alicante