China produce y compra más coches eléctricos que nunca… pero eso amenaza a sus propias marcas

China: el auge del coche eléctrico y la tormenta que se avecina
Mercado enorme, subsidios estratégicos, control de materias primas y una industria nacional potente. El resultado: China es hoy el mayor productor y consumidor de coches eléctricos del mundo.
Un mercado gigantesco
En 2024 se vendieron 23,5 millones de coches en China, superando a Estados Unidos y Europa juntos. De estos, más de 11 millones fueron vehículos de nueva energía (eléctricos e híbridos enchufables). Los fabricantes chinos han ganado terreno a europeos y estadounidenses, liderados por BYD, gracias a subsidios, mano de obra barata y control de la cadena de suministro.
El fuego sube… pero empieza a apagar
La sobreproducción (más de 31 millones de vehículos fabricados en 2024) y una competencia feroz están dejando cicatrices. Los concesionarios ya ofrecen descuentos de hasta el 60% para mover stock, y fabricantes como BYD han tenido que reducir sus objetivos de producción. Los márgenes se reducen, los precios bajan y los concesionarios empiezan a retener coches ante la saturación del mercado.
El riesgo de una “escabechina”
Se estima que en China existen 150 marcas de coches eléctricos, pero expertos como el CEO de XPeng predicen que solo 5 marcas sobrevivirán en cinco años. El exceso de oferta, las guerras de precios y el cambio en hábitos de consumo podrían provocar un colapso similar al del sector inmobiliario con Evergrande.
Los mejor posicionados
No todas las marcas tienen la misma fuerza para resistir:
- BYD: el gigante nacional con músculo industrial y presencia internacional.
- Chery: líder en exportaciones, con experiencia internacional.
- Geely: con múltiples marcas y presencia global.
- Xiaomi: marca tecnológica con enorme capacidad financiera y red de distribución.
- SAIC: compañía estatal con fuerte presencia europea.
- Leapmotor, Xpeng y NIO: marcas innovadoras que buscan nichos específicos.
Conclusión
China ha subido el fuego a su industria automotriz. El coche eléctrico es ahora una herramienta estratégica nacional, pero la misma dinámica que lo ha llevado al éxito podría convertirse en su mayor desafío. El mercado se enfrenta a una posible sangría de fabricantes, donde solo los más grandes y preparados resistirán la batalla por el liderazgo.
Foto | BYD