
Paramount Skydance ha lanzado una OPA hostil para hacerse con el control total de Warner Bros. Discovery. El movimiento llega pocos días después de que Netflix alcanzara un acuerdo para adquirir los estudios cinematográficos de Warner Bros., el servicio de streaming HBO Max y Warner Bros. Games por 82.700 millones de dólares.
La propuesta de Paramount se dirige directamente a los accionistas de Warner Bros. Discovery, a quienes ofrece 30 dólares por acción en efectivo, la misma cantidad que la compañía rechazó la semana anterior. La operación está encabezada por el director ejecutivo David Ellison y respaldada por su familia, vinculada al fundador de Oracle, junto con un compromiso de financiación de 54.000 millones de dólares aportado por Bank of America, Citi y Apollo Global Management.
La oferta valora a Warner Bros. Discovery en 108.400 millones de dólares. En comparación, la propuesta de Netflix cifra la compañía en 82.700 millones, aunque excluye la división Global Networks, responsable de canales como TNT, TBS o CNN. Según Paramount, su planteamiento es más sólido tanto estratégicamente como desde el punto de vista financiero. Además, sostiene que la oferta de Netflix es menos atractiva por combinar efectivo y acciones, y por estar sujeta a un proceso de aprobación regulatoria incierto.
En este sentido, Paramount subraya que la compra por parte de Netflix podría enfrentar grandes obstáculos antimonopolio. Alega que, en algunos países de la Unión Europea, la operación uniría al principal actor del streaming con el segundo o tercer competidor del mercado. A escala global, afirma que la fusión “consolidaría un monopolio con un 43 % del total de suscriptores” en el sector del vídeo bajo demanda.

Paramount asegura que su propuesta para adquirir la totalidad de Warner Bros.
Discovery aporta “18.000 millones de dólares más en efectivo para los accionistas” que la oferta presentada por Netflix. Según la compañía, la recomendación del consejo de administración de Warner Bros. Discovery a favor de la operación con Netflix “se apoya en una valoración prospectiva ilusoria de Global Networks, que no está respaldada por los fundamentos del negocio y que, además, se ve afectada por los elevados niveles de deuda asignados a esa unidad”.
David Ellison sostiene que recurrir directamente a los accionistas busca “darles la oportunidad de actuar en su propio beneficio y maximizar el valor de sus acciones”. Añade que, en su opinión, la propuesta “fortalecerá Hollywood y generará ventajas para la comunidad creativa, los consumidores y la industria cinematográfica”.