
La jubilación de los autónomos, en la cuerda floja: tres de cada cuatro cobran menos del salario mínimo
Los autónomos son uno de los motores de la economía española. Sin embargo, su futuro económico sigue siendo un gran interrogante. Cada reforma, cada cambio en las cuotas… pero el problema de las pensiones nunca termina de resolverse.
Mientras el Gobierno avanza en la implantación del sistema de cotización por ingresos reales, la realidad es demoledora:
Quienes han cotizado como autónomos se jubilan con pensiones muy por debajo de las de los asalariados.
La brecha salarial que no deja de crecer
Los últimos datos oficiales hablan por sí solos:
- Pensión media autónomos: 1.010,94 € al mes
- Pensión media asalariados: 1.667,54 €
➡️ Una diferencia de más de 650 € mensuales
Y esta brecha no es casual. Durante décadas, la mayoría de autónomos se han visto obligados a cotizar lo mínimo para poder llegar a fin de mes, lo que repercute directamente en el importe de su futura pensión.
Casi el 87% sigue cotizando por la base mínima, muy inferior a la de un trabajador del régimen general. Y aunque aproximadamente uno de cada tres intenta subir su base de cotización a partir de los 55 años, ya es demasiado tarde: el cálculo abarca los últimos 25 años trabajados.
Cotizar poco ahora significa cobrar poco después
El sistema es claro: solo se recibe en función de lo que se aporta.
Y en el caso del RETA, las carreras laborales son más irregulares, con periodos de inactividad o caída de ingresos que castigan especialmente la base final.
Por eso muchos autónomos alargan su vida laboral incluso después de cumplir la edad legal de jubilación:
Con lo que cobran, no pueden permitirse retirarse.
De hecho, la edad media de jubilación en el RETA ya es medio año más tarde que en el régimen general.
Una pensión que no garantiza vivir con dignidad
Más de un millón de pensionistas autónomos no alcanzan el salario mínimo interprofesional.
En total, el 77,9% cobra menos de 1.184 euros al mes.
En el extremo contrario, solo el 0,2% supera los 3.200 euros mensuales.
Una pirámide invertida que refleja un sistema claramente desequilibrado.
Además, no es igual jubilarse en una provincia que en otra
Las diferencias dentro de España también marcan una enorme desigualdad:
| Provincia | Pensión media autónomos |
|---|---|
| Gipuzkoa | +1.185 € |
| Ourense / Lugo | -800 € |
Sectores de alto valor añadido (profesiones liberales) cotizan más y mejor. Actividades tradicionales o comercio pequeño, mucho menos. Resultado: una España autónoma a dos velocidades.
¿Qué pasa si se cotiza siempre por la base mínima?
Un autónomo con 36 años y medio cotizados recibiría:
➡️ unos 815 € al mes en 2025
Puede complementarse hasta el mínimo legal, sí, pero:
❌ no garantiza una vida digna
❌ perpetúa la dependencia del Estado
❌ no soluciona la precariedad futura
La reforma que nunca llega del todo
El cambio hacia los ingresos reales es un paso adelante, pero su impacto será lento.
La verdadera pregunta sigue sin respuesta:
¿Cómo conseguimos que los autónomos puedan cotizar más sin poner en riesgo sus negocios?
Porque si el 85% sigue en la base mínima, el problema solo se está aplazando.
Conclusión
La jubilación de los autónomos es uno de los problemas estructurales más graves del sistema español de pensiones.
Y aunque se están dando pasos… el tiempo corre en contra de quienes ya llevan décadas cotizando lo mínimo.
Si no se actúa más rápido y con una estrategia integral, la precariedad en la vejez seguirá siendo la norma para la mayoría del colectivo.