
AMD ha puesto por fin en manos del público FSR Redstone, más de medio año después de su presentación inicial. Se trata de una renovación profunda de su conjunto de tecnologías para escalado inteligente y generación de fotogramas, con la que la compañía aspira esta vez de forma explícita a competir de tú a tú con Nvidia DLSS, referencia indiscutible del sector.
Según lo adelantado durante la Computex 2025, FSR Redstone marca un punto de inflexión para la antigua FidelityFX Super Resolution. Ya no se centra únicamente en aumentar la resolución: ahora incorpora modelos de machine learning capaces de mejorar la calidad visual, reforzar la estabilidad de la imagen y acelerar el ray tracing mediante distintas técnicas optimizadas.
El resultado es un sistema mucho más versátil y ambicioso, pensado para elevar el rendimiento sin sacrificar detalle y, al mismo tiempo, mantener la filosofía de apertura y amplia compatibilidad que caracteriza a las soluciones de AMD.

Redstone parte de los avances introducidos en FSR 4, que ya incorporaba escalado mediante machine learning, y los expande con tres novedades clave: FSR Frame Generation, FSR Ray Regeneration y la más llamativa de todas, FSR Radiance Caching.
La primera, FSR Frame Generation, se encarga de generar fotogramas adicionales para obtener una jugabilidad más fluida. En lugar de recurrir a las antiguas técnicas de interpolación, adopta un sistema completamente nuevo basado en modelos de aprendizaje automático que analizan información como el flujo óptico y los vectores de movimiento. El objetivo es producir imágenes más coherentes y estables, reduciendo artefactos y mejorando la experiencia a altas tasas de refresco.

FSR Ray Regeneration
Actúa como un sistema avanzado de limpieza para las escenas con trazado de rayos. Su función es reducir el ruido y los artefactos visuales como el punteado o las distorsiones que aparecen especialmente en reflejos y superficies complejas cuando algunos píxeles no reciben suficientes rayos. El resultado son imágenes más nítidas y coherentes, incluso en configuraciones de ray tracing exigentes.
La tercera pieza
FSR Radiance Caching, es una de las más innovadoras. Esta tecnología emplea modelos de inferencia para predecir cómo debería iluminarse una escena como si utilizara un trazado de rayos muy denso, pero sin necesidad de lanzar tantos haces. En términos prácticos, la IA “aprende” cómo debería comportarse la iluminación y rellena esa información sin recurrir a un cálculo tan costoso. Esto reduce significativamente la carga de trabajo y permite efectos de iluminación avanzados incluso en hardware menos potente.
En materia de compatibilidad, Redstone podrá activarse directamente desde el software de AMD en GPU basadas en RDNA 4, permitiendo utilizar sus nuevos módulos en numerosos juegos que ya admiten tecnologías FSR, sin necesidad de editar archivos ni aplicar configuraciones manuales.
El cambio supone una ruptura clara con los métodos tradicionales de escalado. AMD apuesta por integrar procesamiento por IA en todos los niveles de su tecnología, aunque este salto no será accesible para toda su base de usuarios. La compañía ha confirmado que Redstone solo funcionará en tarjetas RDNA 4 o superiores, limitando su adopción a la gama más reciente. Aun así, desde Xbox ya se insinúa que esta evolución podría tener recorrido más allá del PC: Matt Booty ha dejado entrever compatibilidad con “juegos actuales y hardware de próxima generación”, abriendo la puerta a futuras integraciones en ecosistemas aún no anunciados.
Fuente: AMD