El turismo extranjero impulsa la expansión de la prostitución callejera en Tokio

El auge del turismo extranjero en Japón está impulsando una expansión visible de la prostitución callejera en Tokio, especialmente en el distrito de Kabukichō, donde la presencia de mujeres ofreciendo sexo ha pasado de «tres o cuatro» a «entre 30 o 40» tras la pandemia, según datos de la agencia EFE.
Incremento de la actividad sexual en la calle
El reportero Justin McCurry, que escribe para The Guardian, describe en su crónica del martes cómo la zona de Okubo y los alrededores de los «love hotels» de Shinjuku se han convertido en focos de la llamada tachinbo, la prostitución callejera. Antes de la crisis sanitaria, la observación en un parque del barrio mostraba entre tres y cuatro mujeres buscando clientes; después, el número se amplió a varias decenas, según la información de EFE.
La Policía Metropolitana de Tokio arrestó a 112 personas el año pasado en relación con esta actividad, lo que indica que la proliferación de trabajadoras sexuales en la calle es un fenómeno reciente, aunque la industria del sexo en Kabukichō no lo es. Bares temáticos, cabarets, «soaplands» y «pink salons» siguen operando bajo la etiqueta legal de «Fūzoku», que permite ciertos servicios dentro de los límites establecidos por la Ley de Prevención de la Prostitución de 1956.
Conexión con el turismo extranjero
El mismo McCurry y medios como Japan Today, Efe y The Mainichi señalan que la mayor visibilidad de la prostitución callejera está vinculada al aumento de visitantes internacionales. Un informe de AFP publicado hace un año describía cómo extranjeros coreanos, chinos, estadounidenses y europeos llegan a Okubo tras ver vídeos en TikTok o Bilibili que muestran a jóvenes trabajadoras sexuales.
Una de las mujeres entrevistadas por AFP explicó que la mitad de sus clientes provienen del extranjero y que, al no dominar el japonés, utilizan traductores móviles para preguntar «¿cuánto es?». Las tarifas anunciadas oscilan entre 15.000 y 30.000 yenes por hora, aunque varían según el servicio pactado. Una joven declaró a Japan Today que percibe unos ingresos de 10 millones de yenes al año, equivalentes a 56 000 euros.
Repercusiones legales y debate público
La Ley de Prevención de la Prostitución de 1956, citada por Human Rights Watch, sanciona la captación de clientes para la venta de servicios sexuales y contempla multas y penas de hasta medio año de prisión para las trabajadoras. La normativa no penaliza directamente a los clientes, lo que ha generado críticas sobre la carga de responsabilidad que recae sobre las mujeres.
Ante la expansión del sector y el riesgo de que Japón sea percibido como un destino de turismo sexual, se ha abierto un debate nacional sobre la posible actualización de la ley. Algunas voces defienden la inclusión de castigos para los clientes, argumentando que ello reduciría la impunidad. Otras, sin embargo, advierten que un endurecimiento podría empujar a las trabajadoras a la clandestinidad, dificultando la denuncia de agresiones.
Impacto en la convivencia local
El incremento del turismo, favorecido por la debilidad del yen y la difusión en redes sociales, ha beneficiado a ciudades como Tokio, Kioto, Osaka y Nagoya, aliviando en parte la crisis del mercado chino. No obstante, la presencia de la prostitución callejera en zonas concurridas genera tensiones con la población residente, que percibe la actividad como una alteración de la convivencia urbana.
Los residentes de Kabukichō y sus alrededores observan un mayor número de mujeres jóvenes en la calle, lo que ha llevado a la prensa local a describir la zona como un «barrio rojo» cada vez más visible. La expansión de la actividad también ha sido acompañada por denuncias de fraudes y robos a clientes extranjeros, según algunos blogs que relatan casos de estafas.
Por qué importa
Este fenómeno muestra cómo el repunte del turismo internacional está reconfigurando la oferta sexual en Tokio, poniendo en evidencia la necesidad de revisar una legislación de los años 50. La discusión sobre la posible reforma legal y sus efectos sobre la seguridad de las trabajadoras y la percepción internacional de Japón sigue abierta, y las decisiones que se tomen podrían influir tanto en la industria como en la convivencia urbana en las principales ciudades del país.

Fuente: Xataka. Este artículo es una elaboración propia de TecnoPunta a partir de la información publicada.
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