El café como prebiótico: estudios revelan su impacto positivo en la microbiota intestinal

El café, durante años considerado un alimento controvertido, ha visto su imagen transformarse gracias a nuevas investigaciones que revelan sus beneficios para la microbiota intestinal. Un estudio publicado en la revista Nature en 2024 analizó la secuencia genómica de los microorganismos intestinales de más de 22.000 personas en Reino Unido y Estados Unidos, y descubrió que los bebedores de café presentan una microbiota distinta a la de quienes no lo consumen.
Resultados clave del estudio de 2024
Los investigadores encontraron que la bacteria Lawsonibacter asaccharolyticus era ocho veces más abundante en la microbiota de los bebedores de café. Además, se observaron incrementos de Firmicutes, Actinobacterias, Prevotella, Faecalibacterium y Bifidobacterium, todas asociadas a efectos metabólicos beneficiosos, como una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta. Estos resultados sugieren que el café actúa como prebiótico, favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas.
El estudio destaca que los polifenoles y la fibra soluble presentes en el café son responsables de estos efectos prebióticos. La fibra, en particular, ayuda a facilitar la digestión de compuestos como la fibra y el almidón, y contribuye a la producción de vitaminas y enzimas que el cuerpo no obtiene directamente de los alimentos.
Investigación adicional en 2024
El mismo año, otro ensayo publicado en Nature examinó la microbiota de 62 personas, divididas en 31 bebedores de café y 31 no bebedores. Los resultados mostraron un auge en la microbiota tras la ingesta de café, lo que refuerza la idea de que el consumo moderado puede mejorar la salud intestinal.
Este ensayo fue financiado por el Institute for Scientific Information on Coffee. Entre los coautores figura Tim Spector, quien sugiere que la cantidad óptima de café oscila entre dos y cuatro tazas al día, aunque la tolerancia individual varía.
Impacto de la preparación y el tipo de café
Los beneficios se observan tanto en el café normal como en el descafeinado. Sin embargo, la forma de preparación influye en la cantidad de polifenoles extraídos. El café filtrado o infusionado permite extraer más nutrientes, aportando aproximadamente 1,5 gramos de fibra por taza, equivalente a la cantidad de fibra que se obtiene al comer una mandarina.
Si se añade leche, la cantidad de polifenoles disminuye ligeramente, pero el balance sigue siendo positivo. Por otro lado, el azúcar debe evitarse, ya que contrarresta los efectos beneficiosos. En cuanto al café descafeinado, es importante verificar el método de descafeinación, pues algunos procesos pueden no ser tan saludables y han sido objeto de controversia por parte de la FDA estadounidense hasta 2026.
Conclusiones y consideraciones finales
Los estudios recientes confirman que el café tiene un efecto beneficioso sobre la microbiota intestinal, promoviendo bacterias asociadas a la salud metabólica y al fortalecimiento del sistema inmunitario. La cantidad recomendada, según los autores, es de entre dos y cuatro tazas al día, siempre considerando la tolerancia individual a la cafeína.
En resumen, el café ya no es un alimento polémico: su consumo moderado y bien preparado puede convertirse en un aliado de la salud intestinal, siempre que se eviten adiciones perjudiciales como el azúcar y se elija un método de descafeinación adecuado cuando sea necesario.

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