Recursos digitales gratuitosActualidad, herramientas y soluciones en un mismo lugarDescubre TecnoPunta ↗
octubre 31, 2026

Descubierto el verdadero ocupante del sarcófago romano de Westminster

En la Abadía de Westminster, donde reposan más de 3.000 figuras históricas, se ha aclarado el misterio de un sarcófago romano del siglo IV que llevaba siglos desconcertando a los expertos. El hallazgo, fruto de la investigación del arqueólogo Warwick Rodwell, revela que el esqueleto que alberga pertenece a un abad anglosajón, probablemente Ælfwig, y no al romano para quien se hizo.

El descubrimiento y la datación

El sarcófago, encontrado en 1820 por obreros al norte de la abadía y posteriormente “encontrado” oficialmente en 1869 durante obras de reforma en North Green, lleva una inscripción latina que menciona a Valerius Amandinus. Sin embargo, la cruz presente en la tapa y la datación por radiocarbono de una muestra ósea sitúan la muerte del individuo entre 987 y 1052 d. C., lo que indica que el sarcófago se reutilizó en la época anglosajona tardía.

Rodwell ha descartado a Wulfsige (988‑993) como posible ocupante, pues dejó Westminster para ser obispo en otro lugar. Los candidatos restantes son Ælfwig (993‑1020) y Wulfnoth (1020‑1049). La mayor evidencia apunta a Ælfwig, quien fue monje de Westminster antes de ser abad y ocupó el cargo durante 27 años.

Un uso poco común

Reutilizar un sarcófago romano para un abad medieval es una práctica muy rara. Según Rodwell, nunca se ha encontrado otro caso similar. Este hallazgo, por tanto, une dos mundos en un único objeto: la Londres romana y la Inglaterra anglosajona, justo antes de la conquista normanda.

El sarcófago, que se retiró en las obras de Enrique III en la década de 1240, se reenterró alrededor de 1258 en el patio de la nueva sacristía. La interpretación de Rodwell sugiere que el cuerpo se cubrió con cal y se colocó en un ataúd de madera dentro del sarcófago.

Preguntas sin respuesta

Aún persiste la interrogante de cómo un abad del siglo XI terminó en un sarcófago romano reciclado. Rodwell propone la existencia de una villa y su cementerio cercano a la abadía que aún no se ha descubierto. Este escenario, si se confirma, podría explicar la reutilización del sarcófago.

La pieza, con su inscripción latina, se exhibe en las Queen’s Diamond Jubilee Galleries de la abadía, permitiendo a los visitantes contemplar este curioso vínculo entre épocas.

En definitiva, el trabajo de Warwick Rodwell ha resuelto un enigma que había estado latente durante más de un siglo, aportando una pieza clave a la comprensión de la historia anglosajona y romana de Londres.

Tumba
Algo no encajaba en esta tumba. Warwick Rodwell
COMUNIDAD TECNOPUNTA

¿Qué te ha parecido?

Deja el primer comentario y comparte tu experiencia o pregunta.

Deja tu comentario

Los campos marcados con * son obligatorios.

Evita incluir contraseñas u otros datos personales sensibles.