El Gobierno exige que el 80 % de la energía de los centros de datos sea renovable para 2030, pero el estudio de EY muestra que se necesitarían 50 GW de capacidad adicional

El Gobierno español ha suavizado recientemente el marco normativo que regula la expansión de los centros de datos, pero la propuesta sigue vinculando su crecimiento a la generación renovable. El objetivo es que, para 2030, el 80 % del suministro eléctrico de estos “vampiros energéticos” provenga de fuentes solares o eólicas y que el 80 % del consumo esté respaldado hora a hora.
El reto de la intermitencia
Los centros de datos operan las 24 horas, mientras que la energía solar y eólica es intermitente. Cuando el sol no brilla o el viento se detiene, la producción renovable cae, y la demanda de los centros no se reduce. Para cubrir esas brechas, el borrador exige combinar generación adicional y almacenamiento en baterías.
El estudio de EY y sus cifras
La consultora EY ha realizado un análisis que muestra que, bajo los supuestos del decreto, se necesitarían casi 50 GW de capacidad adicional de solar, eólica y baterías para abastecer solo 3,5 GW de centros de datos previstos para 2030. En concreto, la simulación indica 49,8 GW de cartera renovable, distribuidos en 26,8 GW de fotovoltaica, 8,8 GW de eólica y 14,2 GW de baterías.
Estas cifras implican que, por cada GW de demanda de centros de datos, habría que desplegar 14,2 GW de energía renovable y almacenamiento. El estudio concluye que la potencia eléctrica de los centros se multiplicaría por 14 en el escenario analizado.
Posibles efectos negativos
El sobredimensionamiento de la generación renovable puede generar excedentes anuales de 19.742 GWh, según EY. Además, el modelo estima que los vertidos del sistema aumentarán al menos un 16 %, lo que podría reducir la rentabilidad de las instalaciones ya existentes.
Otra consecuencia es el coste de suministro para los centros de datos. El estudio proyecta que el precio podría subir a 133,07 €/MWh, frente a los 55 €/MWh del mercado de futuros. Este aumento, 2,4 veces superior, podría repercutir en los servicios digitales y hacerlos menos competitivos.
Reacciones del sector
A pesar de la revisión del marco normativo, el sector de centros de datos sigue considerando recurrir al proyecto por vías legales. El objetivo de evitar un peaje altísimo que obligue al sistema eléctrico a recurrir a generación fósil o a incrementar la presión sobre los precios permanece intacto.
En resumen, el Gobierno ha intentado equilibrar la necesidad de energía de los centros de datos con la transición a renovables, pero el estudio de EY revela que la solución propuesta puede requerir inversiones masivas y generar efectos económicos y medioambientales no deseados. La cuestión de cómo lograr una cobertura fiable sin sobrecargar el sistema sigue abierta y sin confirmarse plenamente.

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