El ministro Puente plantea suspender el AVE Madrid‑Barcelona durante dos años para una reforma total

Óscar Puente, ministro de Transportes, ha reiterado la opción de suspender el servicio de alta velocidad entre Madrid y Barcelona durante aproximadamente dos años para ejecutar una reforma total. La alternativa, ya considerada el pasado 30 de octubre, aún no se ha decidido, aunque el propio Puente ha indicado que la medida conocida como «sistema alemán» —cerrar la vía en su totalidad— será analizada cuando corresponda.
Contexto de la propuesta
Esta consideración surge tras las críticas dirigidas a la forma en que se ha llevado a cabo la modernización del corredor andaluz, donde en un periodo de nueve meses se registraron dos incidentes graves (Adamuz y Urda). En la rueda de prensa del 30 de octubre, Puente manifestó que la evaluación no se fundamenta exclusivamente en la seguridad, pese a que el siniestro de Urda, ocurrido el 28 de octubre en Toledo, ha puesto de relieve problemas de mantenimiento.
El 3 de noviembre, el ministro volvió a señalar que aún no existe una resolución definitiva, pero que la posibilidad de interrumpir el servicio para realizar la obra completa será estudiada. Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña, describió la propuesta como una «reflexión» y solicitó que cualquier intervención se realice «siempre con criterios de máxima seguridad y afectando lo mínimo al servicio».
Objetivos de la renovación
El plan presentado hace un año contempla una actualización integral de la infraestructura. Entre los cambios previstos está la sustitución de las traviesas actuales por «aerotraviesas», una innovación española que reduciría el salto del balasto y permitiría alcanzar velocidades máximas de 350 km/h. Asimismo, se pretende pasar del sistema ERTMS de nivel 1 al de nivel 2 y crear nuevas estaciones para redistribuir el flujo de tráfico.
El propósito final es acortar el trayecto entre Madrid y Barcelona a menos de dos horas, lo que supondría una mejora notable para la línea que, según los datos, transporta alrededor de 15 millones de pasajeros al año, frente a los dos millones que manejaba en sus inicios.
Repercusiones y opiniones
Una paralización total de la vía durante dos años tendría importantes repercusiones en la movilidad. En la actualidad, el corredor atraviesa una de sus fases más difíciles desde su puesta en marcha, con el puente aéreo asumiendo parte del tráfico de usuarios que desconfían del tren. El sector turístico estima que están en juego aproximadamente 100 000 millones de euros, dado que el 82 % de los desplazamientos entre ambas ciudades se efectúan en tren.
Los sindicatos sostienen que una interrupción completa permitiría trabajar con mayor rapidez y seguridad, argumentando que la falta de conocimientos y experiencia en algunos empleados ha limitado obras anteriores, como la modernización de la línea Madrid‑Sevilla. Por otro lado, la experiencia reciente muestra que la línea ha experimentado un deterioro: en noviembre de 2025 se anunciaba un salto cualitativo con velocidades nunca vistas, pero en el verano de 2025 los trenes AVLO de Talgo presentaron fisuras, generando un debate entre Adif, Talgo y Renfe sobre la causa del problema.
Tras el accidente de Adamuz en enero de 2026, se redujo la velocidad de paso en el corredor Madrid‑Barcelona y, actualmente, cerca de un tercio de los kilómetros están limitados a 30 km/h. Las vibraciones de la infraestructura siguen generando inquietud, y el accidente de Urda ha reavivado el debate sobre el mantenimiento de la alta velocidad española.
Situación actual y próximos pasos
Hasta el momento, la decisión de suspender el servicio sigue pendiente. Puente ha indicado que la valoración se hará «llegado el momento» y que la opción de cerrar la vía completa será considerada entre otras alternativas. Illa ha subrayado la necesidad de minimizar el impacto en el servicio, mientras los responsables de la reforma continúan trabajando en la planificación de las obras, que incluyen la instalación del nuevo sistema ERTMS‑2 y la sustitución de las traviesas.
En los próximos meses se espera definir los criterios de seguridad y establecer un calendario provisional para la ejecución de la renovación, aunque aún no se ha anunciado una fecha concreta para iniciar la paralización.
Por qué importa
Si la reforma logra reducir el tiempo de viaje a menos de dos horas, podría mejorar la competitividad del tren frente al avión y al coche, reforzando la conectividad entre dos de las ciudades más relevantes de España. No obstante, la interrupción temporal de la línea también podría afectar al turismo y a la economía, por lo que la decisión dependerá de equilibrar la seguridad y la eficiencia del servicio.
Fuente: Xataka. Este artículo es una elaboración propia de TecnoPunta a partir de la información publicada.

¿Qué te ha parecido?
Deja el primer comentario y comparte tu experiencia o pregunta.