Las nubes compran GPUs de Nvidia y la mitad permanece sin usar

En los últimos meses, las gigantes de la nube han estado comprando GPUs de Nvidia a un ritmo sin precedentes, pero un número creciente de analistas señala que la mitad de ese inventario no está en funcionamiento. La cuestión central es cuánto de ese capital invertido se ha quedado en cajas, sin energía ni centro de datos que lo acoge.
El análisis de Ed Zitron y las cifras de Nvidia
El analista Ed Zitron publicó un estudio basado en las cuentas de las principales tecnológicas. Según él, Nvidia y Broadcom han vendido más de 560.000 millones de dólares en chips y equipos de IA desde principios de 2023. Sin embargo, Zitron estima que la mitad de ese valor correspondería a GPUs que todavía no están instaladas o, peor aún, que no tienen energía disponible. En el caso de Microsoft, el rango estimado se sitúa entre 50.000 y 100.000 millones de dólares en GPUs que permanecen en sus cajas.
Estas cifras se apoyan en datos de Bloomberg que revelan que Microsoft dispone de 12 GW de capacidad total, pero solo dos de esos gigavatios se destinan a chips de IA. Satya Nadella, el CEO de Microsoft, ya había comentado en noviembre de 2025 que la compañía tenía GPUs que no podían enchufar.
Amazon y el flujo de caja negativo
El 19 de octubre, Business Insider publicó una investigación que confirma una tendencia similar en Amazon. Se estima que el gasto de Amazon este año rondará los 220.000 millones de dólares y que su flujo de caja es negativo debido a esa inversión. Los correos internos de este verano indican que preveían unos 5.000 millones en racks con chips GB300 de Nvidia en agosto, y otros 3.000 millones al mes a partir de entonces.
Amazon tiene centros de datos, pero no energía suficiente, por lo que las GPUs se guardan en almacenes intermedios. En una reunión interna de septiembre, el responsable de infraestructura de AWS dijo que esperaban mantener ese flujo de caja negativo “durante un par de años”. La compañía había previsto superar la falta de capacidad en 2027, pero ahora estima que ese año aún habrá más demanda que capacidad.
La perspectiva de la deuda y la posible burbuja
Jennifer M. Harris, ex funcionaria económica de la Casa Blanca, publicó un ensayo en el New York Times que compara la situación actual con la crisis financiera de 2008. Harris se basa en datos del Wall Street Journal de agosto, cuando se atribuía a las nueve mayores tecnológicas unos 3 billones de deuda fuera de balance. También menciona que el Financial Times proyectó ingresos anuales de OpenAI en unos 50.000 millones de dólares, casi un 30 % menos de lo esperado.
Según Harris, la IA necesita generar hasta tres billones al año para devolver el capital invertido, y el déficit deja poco margen para un rescate. Sugiere que el gobierno asuma la IA de frontera como parte integral de la política, con un laboratorio nacional y una infraestructura de cómputo pública.
Reacciones de los líderes de la industria
Jensen Huang, CEO de Nvidia, comentó en julio de este año que “esta vez es diferente” y que no existe tal burbuja. Según él, el cambio industrial y la falta de energía y la lentitud en levantar centros de datos actúan como un freno saludable. Una vez que los centros estén operativos, las cosas se recolocarán.
Masayoshi Son, CEO de SoftBank y mayor accionista de OpenAI, calificó la idea de burbuja como “una blasfemia contra la IA”. Nadella, por su parte, no descarta la posibilidad de una burbuja, pero subraya la necesidad de atraer al consumidor para que el sector termine bien.
Impacto en el mercado de componentes y precios
El exceso de demanda de GPUs y la falta de stock han impulsado los precios de componentes de consumo. La RAM, el almacenamiento y las GPUs de consumo han subido, afectando a consolas, móviles económicos y ordenadores de sobremesa y portátiles premium. Lenovo advierte que, una vez pase la tormenta, los precios no tienen por qué volver a la época previa a la crisis.
Para las empresas, la lógica es clara: si necesitan un ordenador, lo comprarán aunque cueste 500 euros más, y los fabricantes no tienen por qué bajar el precio. En la actualidad, el mercado parece seguir avanzando a un ritmo imparable, con Nvidia vendiendo miles de millones en GPUs a los hiperescaladores.
En resumen, las grandes nubes están acumulando un botín de GPUs que, según los analistas, la mitad no está en funcionamiento. La cuestión de si se trata de una burbuja o de una fase de transición depende de cómo evolucione la capacidad de energía y el despliegue de centros de datos en los próximos años.

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